Un 5 de noviembre de 1943 Nacía en Caracas, Venezuela la mujer más importante de mi vida, una mujer con la que comparti sólo 14 años de la mía, pero esos años fueron suficientes para recibir la mejor educación que hubiese podido tener, ella Judith Scott Solorzano, mi madre, de quién vengo a contarles un poco hoy, ya que sería su cumpleaños Nro.78.
Honrar a la mujeres de mi clan es algo que vengo haciendo de un tiempo para acá, conocer su historia, saber sus vivencias, de alguna manera eso me ha ayudado a fortalecer mi esencia femenina, a entender por qué actúo de algunas formas, a no repetir patrones, a agradecer legados y a valorar los sacrificios que estas realizaron en las épocas en que vivieron.
Mi Bisabuela Materna Socorro de Solorzano casada con Vicente Solorzano, nunca supe nada de ella, pero por lo que decía mi mamá su relación con mi abuela era muy estrecha, así como lo fue la de ella con mi abuela y la de ella con nosotras sus 4 hijas y su hijo. De alguna manera esa fortaleza en las relaciones entre las mujeres de mi familia nos han llevado a ser un clan de mujeres fortalecidas.
Mi abuela Maria de la Cruz Solorzano de Scott, de Guatire, Venezuela, (Luego divorciada), era una mujer de carácter fuerte pero a la vez muy dulce, yo la recuerdo poco pero la recuerdo, se fue cuando tenía 5 años y me llegan reflejos de recuerdos donde estoy en sus piernas y ella me peinaba, o simplemente yo abrazándola. Era una mulata hermosa de cabellos rizados, mirada melancólica, piernas gruesas y pantorrillas perfectas que fueron mi herencia, Mi hijo mayor se parece mucho a ella, es increible lo que hace la genética.
Crió a mis tios, tias y a mi mamá en una época de guerras y dictaduras, sin embargo las preparó para la vida a su manera y ellas todas lograron desde lo que aprendieron darnos lo mejor también a su manera.
Mi abuelo Douglas Adolfo Scott, Nacido en Trinidad y Tobago cuando pertenecía al Reino Unido, viaja a Venezuela para dedicarse a las telecomunicaciones, allí conoce a mi abuela y forman una familia con hijos muy paticular, algunos muy rubios como él, otros morenos y cabello rizado como ella, Desde lo que sabía y como la sociedad le mandaba a actuar crío a su familia, sin embargo en algún momento de la historia por motivos que desconozco se divorcia de mi abuela y forma una segunda familia donde nacen tres tíos más que quiero muchísimo.
Lo recuerdo cómo un hombre sabio, siempre un habano y un buen wiskhy, con mil y un artefactos increíbles en su depósito de cosas, hablaba inglés pues era su idioma materno, sin embargo también hablaba muy bien el español, con él tuve más tiempo de compartir, comiendo mangos bajo un árbol de su casa en Valencia.
Mi mamá y sus hermanas, niñas criadas bajo regímenes sociales donde las mujeres eran educadas para servir al hombre, todas ellas pasaron por la escuela de artes y oficios, tenían que aprender a coser, bordar, cocinar, a estar siempre perfectas y arregladas para lograr atraer a un buen partido, mi mamá estudió para ser secretaría y también enfermería, pero yo creo que si se lo hubiesen permitido ella hubiese sido una gran ingeniera o una espectacular médico veterinaria.
Así, presionada socialmente y por motivos familiares y personales que le pertenecen solo a ella, a los 19 años se casa con su primer esposo, de la cuál nacen mis tres hermanos mayores, sus vivencias les pertencen a ellos, sería imprudente de mi parte compartirlas, sin embargo a los 6 años de matrimonio, creo, decide divorciarse e irse a vivir en otro estado del país, un paso que no fue fácil dado que para la época una mujer divorciada y con hijos llevaría un gran estigma social.
En algún momento de mi vida, me casé, duré 6 años de matrimonio y me saparé teniendo 3 hijos, tomando distancia geográfica, allí es donde se manifiestan las lealtades familiares, esas que hablan las constelaciones familiares, inconscientemente repetimos patrones, ¿increíble verdad?, no lo digo por motivo de orgullo sino como reflexión.
Mi mamá se mudó de estado, con sus tres hijos pequeños, y allí conoció a mi padre, con quién tuvo un segundo matrimonio y de donde nacimos 2 hijas, mi hermana y yo. Este matrimonio duró poco menos de 10 años y luego se separaron.
Entender que vengo de mujeres fuertes, que no se permitieron vivir matrimonios que de alguna manera representaran una experiencia tortuosa y que fueron valientes al tomar el paso de vivir solas e independientes, de poder realizar sus vidas y poder pensar que merecían tener parejas para realizarse y disfrutar la vida mejor, eso me marcó mucho, ellas demostraron que se puede, que la valía personal siempre está primero antes de depender emocionalmente o económicamente de alguien.
Mi mamá, así la recuerdo, esta foto fue justo en lo días en la que le diágnosticaron cancer, un cancer terminal en el colon que no quizo tratarse de forma tradicinal, ella apostó a alargar su vida unos años más, y de alguna manera lo logró, yo tenía 11 cuando me enteré que mi mamá le quedaba poco tiempo con nosotros, sin embargo para ese momento ya ella nos había formado un carácter para la vida, nos había enseñado con su ejemplo, nos había legado lo mejor de su caracter guerrero y fuerte.
Sin que suene exagerado, mi mamá era poeta, nos dejó un poemario hermoso donde plasmó muchos bellos sentimientos, nos enseñó a amar el arte, pintaba cuadros hermosos, tenía recetarios y sus comidas siempre fueron deliciosas, con un carácter un poco obsesivo por los detalles, su casa siempre era un palacio lleno de limpíeza y orden, era sumamente ordenada (esto si no se lo heredé), y detallista al extremo, nos enseñó a hacer las cosas siempre dando lo mejor, nos enseñó a ser íntegros, honestos y responsables más allá de nuestros propios deseos, nos enseñó el valor de la palabra, a cumplir nuestras promesas, y sobre todo a dejar como herencia a nuestros hijos el hecho de que otras personas nos recuerden como seres buenos, así como ella lo fue, nos decía, cuando ustedes digan que son hijas de Judith Scott la gente siempre les abrirá las puertas, hagan lo mismo con sus hijos, y creo que vamos por buen camino.
Mi mamita era músico, componía canciones y tocaba el cuatro, tenía una voz fina muy paticular, amaba los boleros y más adelante la música de artistas latinos de los 80 cómo Juan Gabriel y Rocío Durcal, era muy divertida, hacía disfraces impresionantes y le encantaba celebrar el carnaval, A nuestra casa en Barquisimeto le llamaban LA CASA DEL RITMO, pues siempre se inventaba una celebración para pasarla bien y bailar, cosa que hacía muy bien.
Pero además de todo esto había estudiado enfermería, así que siempre colocaba inyecciones, ayudaba a sanar heridas,era amante de los animales y más de una vez operó a perritos atropellados en la mesa de su comedor, ayudaba a los más necesitados, daba tareas dirigidas y nos inculcó el hábito de la lectura y la buena ortografía, siempre tenía el diccionario a la mano y nos instaba a aprender.
Ella era coqueta, amaba los tacones y el maquillaje, pero de igual forma podía verla con una carretilla cargando arena para alguna construcción, fue la primera persona que vi usando un taladro y reparando paredes y pintando, tenía la caja de herramientas más completa que he visto en mi vida, hubiese sido una ingeniero espectacular.
Y todo esto lo vi en sólo 14 años de vida, es como cuando alguien te mete una crianza en archivo .zip (condensado) porque algo en su alma le dice que no estará mucho tiempo en la tierra.
Mi nombre es Zully Mariela Castejón Scott, y no es que no me sienta orgullosa de mi apellido paterno, pero siento que mi mamá se merece el primer lugar, su legado es mucho más grande en mi vida, su ejemplo me convirtió en lo que soy, por eso en todos lados me presento como Zully Scott, ya que ella siempre será mi mayor orgullo.
Hoy estuviese cumpliendo años, fue una abuela hermosa con los nietos que conoció,una tía especialmente recordada por sus sobrinos y sobrinas y estoy segura que ellos la recuerdan con especial cariño, hubiese dado todo porque mis hijos la disfrutaran, conocieran sus locuras, cuando nos daba sustos a media noche, la hubiesen escuchado cantar o hubiesen probado su espectacular ensalada de gallina o dulce de lechoza en diciembre, me dejó una herencia culinaria, un manjar a base de gelatina y maicena, se la preparo a mis hijos justo como ella lo hacia, les digo que es la receta de la abuela y ya se la enseñé a hacer, cada vez que lo comemos la recordamos y es mi forma de llevarles un poco de ella a mis hijos.
Feliz cumpleaños donde quiera que estés mamita hermosa, aún te recuerdo armando ramos de flores silvestres en tu silla de ruedas, tratando de reunir dinero porque querías celebrar mis 15, pero la vida tenía otros planes. Te amo, y siempre estás conmigo, en cada cosa que hago, cuando hago un poema, cuando preparo una torta, cuando realizo una manualidad, cuando escribo en mi computadora y recuerdo como me enseñaste a colocar los dedos en la maquina de escribir, cuando enseño, cuando cuido a algún animalito, cuando me disfrazo y salgo sin pena a actuar, allí estás, y sé que cada uno de mis hermanos te recordará distinto, porque ahora que tengo hijos sé que nos relacionamos distinto con cada uno, pero esto es lo que recuerdo de ti y estoy muy orgullosa de que así sea.
Gracias por convertirme en la mujer que soy, gracias por criar a mis hermanos mayores con los valores necesarios para que continuaran en nosotras lo que a ti faltó por irte pronto, gracias por la vida que pude compartir a tu lado, por ser decidida, estricta, romántica, divertida, sensible, hermosa y llena de amor.
¡Feliz cumpleaños MAMÁ!
Con amor
Todas las imágenes pertenecen a la autora.