Hola amigos de Proof of Brain hoy quiero compartir con ustedes un tema que se ha convertido en una preocupación a nivel mundial pero que aun en medio de los esfuerzos que se hacen para acabar con esta situación las cifras aumentan cada día más haciendo que millones de mujeres mueran como víctimas de la violencia de género.
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At the end of 2019 the World Health Organization announced a new pandemic that no one was talking about and whose official figures did not exist so they called it the Silent Pandemic, this is none other than Gender Violence, Thanks to this scourge in 2019 there were 793 million women worldwide who had lost their lives in acts of male violence, for the simple fact of being women, today the world is amazed when the news shows videos and photos of those born of female gender die at the hands of men who believe they have power over their lives.
A finales del 2019 la Organización Mundial de la Salud anunciaba una nueva pandemia de la que nadie hablaba y cuyas cifras oficiales no existían por ello la denominaron la Pandemia Silenciosa, esta no es otra que la Violencia de Genero, gracias a este flagelo en el 2019 se contabilizaron 793 millones de mujeres a nivel mundial que habían perdido la vida en actos de violencia machista, por el simple hecho de ser mujeres, hoy el mundo se asombra cuando en las noticias se muestran los videos y fotos de aquellas por haber nacido de género femenino mueren en manos de hombres que creen tener el poder sobre sus vidas.
How much pain, sadness and suffering there is in the silence of the victims, even more how much loneliness in the children orphaned by gender violence against women. Until when women will continue to become numbers, unsolved cases. In countries such as Colombia, Mexico, Argentina, Spain, Peru and Venezuela there is a violent death of a woman at the hands of a man every 24 hours, even in Colombia and Argentina there is a death every 17 hours, these figures turn gender violence against women into a pandemic that is spreading endemically without concrete actions to eradicate it.
Cuanto dolor, tristeza y sufrimiento hay en el silencio de las víctimas, aún más cuanta soledad en los hijos huérfanos a causa de la violencia de género en contra de las mujeres. Hasta cuando las mujeres seguirán convirtiéndose en cifras, en casos sin resolver. En países como Colombia, México, Argentina, España, Perú y Venezuela ocurre la muerte de una mujer a manos de un hombre en forma violenta cada 24 horas, incluso llegando a contabilizarse en Colombia y Argentina una muerte cada 17 horas, esas cifras convierten a la violencia de género en contra de la mujer en una pandemia que se extiende de forma endémica sin que hayan acciones concretas que puedan erradicarla.
Other data on the cases of violence against women is that the victims of femicide are between 13 and 70 years old, including children under 5 years old, in the midst of the excessive hatred of women and their condition. Even after decades of women's liberation, women still have jobs where they are paid less than men, even if they perform the same tasks or more, there are countries where women, for an absurd cultural justification, have no right to the health system, much less to education, let alone the possibility of not even having the possibility of deciding on their own existence. This pandemic is ending the lives of millions of women who today find themselves at the mercy of their abusers, serving the forced confinement of an endless quarantine while their screams are drowned out by the silence of their prison walls.
Otros de los datos de los casos de violencia en contra de la mujer es que las victimas de femicio tienen edades comprendidas entre 13 a 70 años, incluso llegando a contabilizarse menores de 5 años en medio del odio desmedido a la mujer y su condición. Aún tras décadas de la liberación femenina las mujeres tienen trabajos donde se les asigna un sueldo menor al de los hombres aun realizando las mismas tareas o más, hay países donde las mujeres, por una absurda justificación cultural, no tienen derecho al sistema de salud, muchos menos a la educación y que decir de no tener ni siquiera la posibilidad de decidir sobre su propia existencia. Esta pandemia está acabando con la vida de millones mujeres que hoy se encuentran a merced de sus maltratadores cumpliendo con el encierro de forzoso de una cuarentena interminable mientras sus gritos se ahogan tras el silencio de las paredes de su prisión.