Sé que hace frío, no lo voy a negar, pero igualito al mediodía me provoca ponerme mi bikini y disfrutar el momentico como se me antoje. Así soy yo, medio loca, medio atrevida, pero feliz. El solcito sale, el cielo se aclara un poquito y yo siento que es la señal perfecta para ponerme algo fresco, sentir la piel libre y gozar el día sin tanta pensadera. Que si hace frío, que si no es temporada… ¿y qué importa? La vida es hoy, mi amor.
Me miro y sí, estoy algo flaquita, no voy a mentir tampoco. Pero ¿saben qué? Eso no me quita ni las ganas ni la sonrisa. Cada cuerpo tiene su encanto, su historia y su momento, y el mío merece cariño tal como es. Aprendí que uno no tiene que encajar en nada para sentirse bonito, solo aceptarse y quererse sin tanta exigencia. Al final, la seguridad es lo que más se nota.
Aquí estoy, con mi bikini claro, respirando profundo, disfrutando el mediodía aunque el aire esté fresco. Me gusta esa mezcla rara entre frío y sol, porque me recuerda que no todo tiene que ser perfecto para ser bonito. A veces lo imperfecto es lo que más se disfruta.
Te deseo un día chévere, que te atrevas a ponerte lo que te haga sentir bien, sin importar lo que digan o piensen. Quiérete, cuídate y gózate tu momento, así como yo me gozo el mío.