Lo más hermoso que tiene el café es lo mucho que cambia siendo siempre el mismo en la base. En dependencia de las variedades y su mezcla, la forma de prepararlo y servirlo, o las muchas adiciones que le podemos hacer, el café puede presentarse al paladar bajo una variedad asombrosa sin perder su identidad.
El café es un microcosmos de posibilidades del surco a la taza, siempre el mismo y siempre novedoso.
RE: Cuban Coffee: An Encounter with Flavor and Friendship (Es-En)