Hola Amigos!
Aunque afortunadamente en Venezuela son menos los casos de los que oímos hay en otros países a nivel mundial, el paso que dimos de tener cientos de contagios a miles (en estos momentos 5.530) fue , por lo menos para mi, escandaloso e inesperado.
Soy docente y madre de niños con autismo y lo primero que extrañé fue el salir al colegio como usualmente lo hacía, el frecuentar familiar entre semana o los fines de éstas, entre muchas otras cosas, que aunque no son de mucha relevancia al hacerse de forma consecutiva y sistemática comenzaron a hacer mella en mi ser.
Los primeros días definitivamente fueron extraños, desiertos y llenos de cierta melancolía. Cuando vives cerca de un parquesito y del polideportivo de tu ciudad sientes más de cerca la soledad y el silencio, te das cuenta de que, todo es real y cierto.
Por la poca información que teníamos del tema, toda proximidad era una probabilidad de contagio, poco a poco esas dudas se fueron disipando cuando comenzaron las campañas de información por los medios de comunicación en mi país. De repente vi mejor el panorama.
La Muy requerida RESILENCIA
Si hay algo que como docente tengo claro, es el manejo de estrategias de aprendizaje y una de ellas es la Resilencia. Aplicando la Resilencia en mi vida dentro de estos días de cuarentena ha hecho que mi realidad, a pesar de los pesares siempre tenga un por qué y te explico:
Cada cosa que nos pasa tiene o conlleva consigo un aprendizaje. Todo resultado es ganancia aún y cuando sintamos que perdemos. Siempre estaremos ganando conocimiento y eso, queridos amigos, es Invaluable
Ha sido así que, con esa idea, he continuado mi trabajo en casa con mis hijos quienes han ido adquiriendo a su ritmo y sin stress, su aprendizaje. Al cultivar la resilencia he obtenido excelentes frutos a todo nivel, sobre todo he crecido como persona, cosa que he agradecido a Dios en todo momento.
Con el Covid, en Cuarentena, reafirmamos nuestro cariño desde lejos, en la ausencia aunque muy presentes en los corazones de nuestros seres queridos. En casa reforzamos el trabajo en equipo, practicando aún más la colaboración y la corresponsabilidad, valores que estaban en modo sobreentendido.
El Covid y su Cuarentena nos han permitido, en cierto sentido, madurar y crecer.
Gracias a por éste, tan ingenioso concurso con el que nos brindan la oportunidad de conocernos un poco más.
Fotos tomadas con mi celular