No recuerdo que edad tenía cuando mi hermana mayor me dijo estas palabras que a su vez había escuchado de su jefe en aquel entonces:
Siempre hay que dejar los lugares mejor de como los encontramos.
Y esa frase jamás las olvidé. Sin pensarlo y sin darme cuenta, fui practicando eso en mi vida diaria, en cada lugar donde iba. Si estaba de visita a casa de un familiar, trataba de colaborar limpiando o reparando algo que lo precisara. Si tenía algún empleo, buscaba hacer algo que aportara valor a la empresa. Lo mismo con la universidad.
La verdad, ni sé por qué estoy escribiendo en pretérito, ya que esa costumbre no la he perdido. Esta premisa se ha vuelto que una filosofía, una norma casi que inquebrantable en mi vivir. Está en mí siempre hacer algo por mejorar lo que llega a mi vida, sea un trabajo por hacer, una persona con la que comparto mi vida en pareja o que conocí en una fila para el banco. Quizá un animal que llegó a mi casa sucio y hambriento o cualquier objeto que compré o que me presten, si está sucio, lo limpio y lo entrego en mejores condiciones. Todo es digno de ser mejorado, especialmente nosotros en nuestro carácter; tú y yo somos dignos de ser mejores en todo lo que podamos serlo.
En el mundo empresarial o del desarrollo personal, es lo que se llama tener iniciativa o ser proactivo. Siempre dar y hacer más de lo que te pagan por hacer. Es buscar la excelencia, es dar ese plus adicional. Es hacer todo lo que te toque hacer con amor y según todas tus fuerzas.
Quizá suene un poco egocéntrico que escriba sobre m, pero hay veces que me canso de “dar consejos” y de escribir en tono imperativo. Prefiero hablar sobre mi experiencia, quizá eso inspire de alguna manera a quien me lea. Espero estas líneas te inspiren.
Deja el lugar que visitas limpio y ordenado. Ese local que arrendaste o el apartamento donde viviste por diez años, déjalo igual o mejor de como lo recibiste. (Ahí voy de nuevo, repartiendo sugerencias 🙄). A esa persona que llega a tu vida, comparte tu riqueza con ella y ayúdale a descubrir la suya, como dijera Benjamín Disraelí. ¿Un empleo nuevo? Piensa en la manera de dar más de lo que piden de ti, no por “chupamedias”, sino por principio, por estar empeñado en la excelencia. ¿No eres valorado por eso? ¿Nadie comenta nada al respecto? ¡Qué importa! Lo hiciste por convicción, porque es tu esencia, no por esperar nada a cambio.
Hagamos más de lo que nos pagan por hacer. Demos más de lo que esperan de nosotros. Dejemos esos lugares mejor de como lo encontramos.
Sigamos ese consejo Robert Baden-Powell, fundador de los Boys Scouts:
”Intenten dejar este mundo un poco mejor de como lo encontraron, y cuando les llegue la hora de morir, podrán morir felices, sintiendo que de ningún modo habrán perdido su tiempo, sino que habrán hecho todo lo posible. Así, estén siempre listos para vivir felices y morir felices…”
¿Qué opinas al respecto? ¿practicas la excelencia o solo das lo básico y lo mínimo?
Te leo en los comentarios.
La primera imagen fue diseñada por mí.
Original e inédito G. S. Bilbao