Últimamente he visto una etiqueta muy usada en redes sociales que pretende especificar que lo que se está compartiendo no es creación de quién lo está publicando. #LoLeiPorAhi. Es decir, si existe desconocimiento del autor del escrito, la etiqueta es usada como una especie de atribución o crédito a ese autor desconocido. Todo bien por ahí.
No obstante, muchos creadores (o ¿copiadores?) de contenido deberían usar más bien la etiqueta #LoPlagiePorAhi. Son personas sumamente descaradas que, en algunos casos no se atribuyen directamente la autoría del contenido; pero tampoco expresan claramente que no lo son, dejando al espectador asumiendo que quien publica o comparte es el autor del post en cuestión.
Yo detesto el plagio hasta en su más mínima expresión. Si algo no es mío, ¿qué me cuesta referir a quien sí es su autor es o en caso de no saber, al menos aclarar que no lo soy?
Hace un tiempo leí un libro sobre oratoria de un autor chileno. Cuando iba por la mitad leo un capítulo que me parecía haber leído en otro lado. A medida que iba leyendo recordé en dónde: en un libro de Dale Carnegie. Inmediatamente lo busqué, comparé y confirmé que el capítulo del chileno era una copia descarada de un capítulo del libro del estadounidense.
Y Carnegie no escribió ese libro antes de 1900 (según, todo lo escrito antes de esa fecha es de libre atribución), es del año 1935, por lo que aún es dueño de su contenido. Y aunque así no fuera, por favor, ¡es cuestión de ética! De hecho, en las bibliografías del libro no vi ninguna referencia a Carnegie. Fue bastante decepcionante y molesto ver como plagiaron a uno de mis autores favoritos.
En las redes sociales el plagio es "pan nuestro de cada día". Frases, textos, poemas, videos, imágenes. Si no tienen marca de agua o algún logo (en el caso de los videos e imágenes), esos son los más suculentos de compartir como propios. De tenerlos, muchos buscan la manera de borrarlos o cortarlos. Cada día veo frases publicadas por escritores o conferencistas que no le dan el mérito a su autor, así sea un señor de avanzada edad como Sócrates. ¡Ni a los abuelos respetan ya!
Hace unos días se dio un caso acá en Hive (puede que te hayas enterado, puede que no), de un usuario que copió el texto íntegro de un video de Youtube. Poniéndonos irónicos, por su arduo trabajo de copiar cada palabra, merecía los votos que recibió (a menos que haya usado algún software de reconocimiento de voz, que es lo más seguro que haya pasado). Pero definitivamente, el ser capaz de hacer eso, demuestra lo que el ser humano puede lograr cuando tiene ganas de tomar el camino fácil. Al leer sus anteriores publicaciones me entra la duda si son realmente de él o fueron copiadas de algún libro viejo de su bisabuelo.
¿Lo leíste por ahí? Acláralo. ¿Sabes quién fue el autor? Menciónalo. Nada cuesta. Siempre he opinado que un verdadero creador de contenido original e inédito, es el primer respetuoso por las creaciones ajenas. ¿Por qué? Sencillo, como creadores querríamos que nos citen hasta en una conversación o en algún libro o video publicado dentro de mil años. Por ello, seremos los primeros que mostraremos respeto por la creación del otro.
Y tú ¿Qué opinas sobre el plagio? ¿Te han plagiado alguna vez, lo has hecho tú? Te leo en los comentarios.
G. S. Bilbao
Blogger | Conferencista | Locutor Comercial