Saludos.
Es la primera vez que publico en la comunidad TalentClub y quise hacerlo con este ejercicio que conjuga mi pasión por las ciencias sociales y mi atrevimiento con las letras.
Me parece que el trabajo de la paleontología esta lleno de actos sumamente poéticos que vale la pena realzar, si fuera posible.
Agradezco la lectura de este ejercicio poético:
Las bóvedas del tiempo
I
El origen de mi alma
se conserva aún.
Yace en Turkana.
El agua de los ríos,
la tirana sedienta,
polvoriza sus huesos
los entrega
como el polen, al viento.
II
La herencia se resiste.
Hecha fósil aguarda.
Espera al mensajero
que viene del futuro
atravesando eras,
recorriendo explanadas,
subiendo cordilleras,
hablando con las piedras
para ligar la historia
del inicio hasta ahora.
III
Un diente desgastado,
entera,una mandíbula
o unos huesos carpianos
que vislumbran la mano.
La mano de aquel hombre
de tres millones de años
Cuando vivía Lucy,
bípeda, encaramando,
oteando por el mundo.
IV
Colinas encantadas
arenas sueltas,
cenizas de volcanes
que disfrazan de yermos
los más ricos espacios de la tierra.
Allá donde se esconde
el tesoro invaluable,
trasladado a los genes,
que hace la conciencia.
V
Las bóvedas del tiempo,
resguardo de memorias.
Sus cortes transversales
enseñan el pasado,
datando con cristales
cambios geomagnéticos,
gases, metales, tiempo
interactuando,
entre huesos y piedras.
VI
¿La conciencia primera
vislumbró este momento?
La infinita paciencia
hablando ante nosotros,
ignotos, suspendidos,
entre el cielo y la tierra…
Ciega, la existencia,
persiste en su faena:
mutarnos en polvillo
tirarnos al espacio.
Gracias por leer
Foto propia, captada desde el libro Los orígenes del hombre, National geografic, impreso por EGEDSA, España, s/f.