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Quédate donde te aprecien, te valoren...
Hace algunos años, que ya el tiempo se llevó, y por necesidades de dinero y motivo de graduación, decidí vender mi guitarra Paul Reed Smith 1952, y les puedo decir que fue una aventura.
Primero la publiqué en un sitio de ventas online, pero la gente quería era baratillo, precio que no superaba el 20% del costo que yo esperaba.
Decidí probar a ver cuanto me ofrecían en una casa de empeño y aunque hicieron una mejor oferta, este tampoco llenaba mis expectativas ni necesidades.
Papá, mi querido viejo, viendo mi desesperación me dice:
-- Hijo, ve a una casa de coleccionistas. Me indicó una que él conocía.
Al día siguiente, me dirigí a la casa del coleccionista recomendada por papá, para mi sorpresa, me ofrecieron casi el doble de lo que yo esperaba.
De regreso a casa, conté a papá lo sucedido y el con su tierna voz me respondió:
-- Mi querido hijo, en el lugar correcto te valoran de la forma correcta; si no valoran, no te valoran como deben, no te enojes..., es que estás en el lugar incorrecto. ¡QUÉDATE DONDE TE VALOREN!