Una de las cosas de estar vivo, es celebrar cada una de nuestras victorias personales, así como también reconocer los logros y aportes de los demás, pues son parte fundamental de la vida y merecen ser reconocidos y aplaudidos. Es esa la intención de la comunidad creada por Erik Gustafsson también conocido como @Flaxz quien es el creador de la comunidad #IAmAliveChallenge, puedes conocer más de esta comunidad [aquí](https://peakd.com/hive-100421/@flaxz/glmrrjya) la cual es un espacio para compartir, reconocer, divulgar y celebrar todas esas victorias que nos hacen sentir la vida y ser cada día mejores seres humanos, estimulando en todos nosotros la empatía, el amor, la solidaridad, la cooperación, la armonía y la compasión.
Es esta mi primera incursión en esta comunidad, pero hoy no quiero celebrar mi victoria personal, sino reconocer a alguien que ya no está entre nosotros porque falleció hace 6 años, pero cuyo legado fue enorme, y considero no ha sido lo suficientemente reconocido. A continuación mi publicación, que espero les guste.
Cuando mi amiga
me extendió la hermosa invitación para que dijera cuál es mi héroe favorito, estuve meditando largamente, porque hay muchas personas e instituciones a las que considero héroes, y más aún en estas dos últimas décadas, cuando las circunstancias de mi país, Venezuela están tan deterioradas; y hay muchas personas y organizaciones que hacen un trabajo de hormiguita, constante y anónimo en pro de darle bienestar a su entorno, de ser solidarios y amables con las personas, los animales y el ambiente. No obstante, siempre he tenido mi galería particular de superhéroes, que considero son mejores que Superman, porque son o fueron de carne y hueso y sus obras no quedaron solo en la ficción o en la imaginación.
Dentro de esta galería de personas e instituciones resalta un nombre, y es el del Doctor Jacinto Convit, un ejemplar venezolano, quien descubrió nada más y nada menos que las vacunas contra la lepra, la leishmaniasis y el cáncer de mamas, enfermedades que aquejan a la humanidad desde hace siglos.
Desde hace aproximadamente 25 años, conocí el trabajo de Convit, y quedé realmente maravillada y enamorada de su genio, su entrega, su ética de trabajo y filosofía de vida. Nunca tuve el placer ni el honor de conocerlo y aunque en mi país no se le dé el sitial que merece, su legado se ha conservado y ha superado su fallecimiento físico, gracias a una fundación que lleva su nombre, la cual pueden conocer aquí https://www.jacintoconvit.org.ve/ y la divulgación de su obra también la puedes ver aquí http://jacintoconvit.blogspot.com un blogspot que lleva su nombre.
Pero conozcamos brevemente la vida de este genial venezolano: Jacinto Convit García, nació en la Parroquia La Pastora, ubicada en Caracas, Venezuela, el 11 de septiembre de 1913, (pasado mañana cumpliría 107 años de edad). Fue hijo de de un inmigrante español (catalán), de nombre Francisco Convit, y de la venezolana Flora García Marrero. Desde su infancia recibió una educación de calidad, tanto en el hogar (principios, valores y buenas costumbres), como a nivel académico. En 1932 inició sus estudios de Medicina en la Universidad Central de Venezuela, de donde egresó en 1938 como Doctor en Ciencias Médicas. Luego obtuvo su postgrado en Dermatología. A partir de 1938 trabajó como Médico Residente en la Leprosería de Cabo Blanco, ubicada en La Guaria, Venezuela, institución en la cual vivía. No sé si ustedes lo sabrán, pero que la lepra era y es aún día, una enfermedad terrible, que prácticamente pudre la piel y miembros de las personas, desfigurándolas e incapacitándolas, y es de muy fácil contagio ya que el patógeno sobrevive fuera del cuerpo por largos períodos, de allí que los leprosos siempre fueron excretados y apartados en las distintas sociedades y épocas, generalmente en sitios conocidos como leproserías.
En esta leprosería, la de “Cabo Blanco”, fue que Convit desarrolló sus estudios sobre este temible mal, que le llevó a crear la vacuna contra la lepra y su respectiva cura, para posteriormente crear la vacuna contra la leishmaniosis o leishmaniasis. Asimismo impulsó la creación de muchísimas instituciones de salud pública en mi país, lo cual era de importancia fundamental en un siglo donde las enfermedades infecciosas como la leishmaniosis (cutánea y visceral), la tuberculosis, paludismo, oncocercosis y otras más, diezmaban a la población.
Pudiera seguir hablando del Dr. Convit por horas, pero mi intención es sólo que tengan una idea general de los descubrimientos que realizó a lo largo de sus 100 años de vida, y de por qué lo considero mi superhéroe favorito. Así que se los puntualizo a continuación:
- Creó la vacuna y tratamiento contra la lepra.
- Creó la vacuna y tratamiento contra la leishmaniosis o leishmaniasis (dérmica y visceral) a partir de la vacuna de la lepra.
- Creó los protocolos médicos y tratamiento contra la oncocercosis y las micosis diversas.
- Participó en múltiples investigaciones sobre la tuberculosis, el mal de Chagas, Helicobacter pilory y distintas parasitosis intestinales.
- Desarrolló la autovacuna basada en la inmunoterapia, contra el cáncer de mamas, y esto último lo hizo a los 96 años de edad.
- Además de impulsar y fortalecer el sector de la Medicina Pública en Venezuela y otros países del mundo.
Debo decir también, que quienes lo conocieron siempre señalaron que fue muy sencillo, humilde y honesto; y esto lo refrenda su vida personal, pues fue un hombre de familia y un tenaz trabajador. En el año 1946 se casó con Rafaela Marotta D'Onofrio, venezolana nacida en Caracas de padres italianos con quienes procreó cuatro hijos. Su esposa falleció en el año 2011 y siempre estuvieron juntos. Una vez oí una anécdota, que decía que los fines de semana le gustaba ir a una playa cercana con su esposa e hijos, para lo cual utilizaba un automóvil Volkswagen escarabajo que tuvo por mucho tiempo, (imagínense lo apretados que iban). También le gustaba cocinar, especialmente pastas.
A lo largo de toda su carrera profesional, el Dr. Convit siempre trabajó en el sector público, nunca tuvo consulta privada, ya que estaba convencido que de este modo podría atender a más personas y a aquellas que más lo necesitaban. Asimismo estaba consciente que para que un país tuviera salud, lo más importante era educar a la población a cuidarse, a practicar la prevención como la mejor medicina, por lo que creó e impulsó muchas instituciones y programas de saneamiento, educación y prevención en salud. Además siempre compartió sus descubrimientos e impulsó a los otros médicos a que investigasen, los ayudaba y orientaba. En sus propias palabras decía:
El Dr. Jacinto Convit, falleció en Caracas el día 12 de Mayo de 2014, a la edad de 100 años. Recuerdo que vi un video que le tomaron aproximadamente un año antes de morir, y en él decía que lo que más lamentaba en ese momento, era que la vida fuese tan corta, que aún le quedaban muchas cosas por hacer y ya no había tiempo. Quería decir, antes de finalizar, que en 1988 fue nominado al Premio Nobel de Medicina, pero no lo obtuvo, sin embargo, al ser entrevistado al respecto dijo que el Premio Nobel no le quitaba el sueño, sino la cura contra el cáncer. Y era que él deseaba encontrar una cura para todos los tipos de cáncer, la cual dejó adelantada con su vacuna contra el cáncer de mama (que ya está refrendada y probada ampliamente), y porque su modelo médico de autovacuna es utilizado por otros investigadores y naciones para la cura de otras clases de cáncer.
Hoy quise hacerle un homenaje a quien considero es mi superhéroe favorito de carne y hueso real: El Dr. Jacinto Convit. Los dejo con sus palabras:
Si quieren conocer más acerca de este genial venezolano, les ofrezco los siguientes enlaces (hay muchos más en la red):
Ambas fotografías tienen su respectiva fuente. La primera fue tomada del blogspot “Jacinto Convit” y la segunda corresponde al logo de la Fundación “Jacinto Convit”.
El diseño y separadores incluidos en esta publicación, han sido elaborados por mi persona con la aplicación CANVA.
One of the things of being alive is celebrating each of our personal victories, as well as recognizing the achievements and contributions of others, as they are a fundamental part of life and deserve to be recognized and applauded. That is the intention of the community created by Erik Gustafsson also known as @Flaxz who is the creator of the #IAmAliveChallenge community, you can learn more about this community [here] (https://peakd.com/hive-100421/@flaxz / glmrrjya) which is a space to share, recognize, disseminate and celebrate all those victories that make us feel life and be better human beings every day, stimulating in all of us empathy, love, solidarity, cooperation, harmony and compassion.
This is my first foray into this community, but today I do not want to celebrate my personal victory, but to recognize someone who is no longer among us because he passed away 6 years ago, but whose legacy was enormous, and I believe it has not been sufficiently recognized. Following is my post, in which I talk about my flesh and blood superhero, Dr. Jacinto Convit.
When my friend
extended the beautiful invitation to me to tell me which is my favorite hero, I was meditating for a long time, because there are many people and institutions at that I consider heroes, and even more so in these last two decades, when the circumstances of my country, Venezuela, are so deteriorated; and there are many people and organizations that do a little ant work, constant and anonymous in order to give well-being to their environment, to be supportive and kind to people, animals and the environment. However, I have always had my particular gallery of superheroes, which I consider are better than Superman, because they are or were made of flesh and blood and their works were not only in fiction or imagination.
Within this gallery of people and institutions, a name stands out, and it is that of Doctor Jacinto Convit, a Venezuelan doctor, who discovered nothing more and nothing less than vaccines against leprosy, leishmaniasis and breast cancer, diseases that afflict humanity for centuries.
For approximately 25 years, I have known Convit's work, and I was truly amazed and in love with his genius, his dedication, his work ethic and philosophy of life. I never had the pleasure or honor of meeting him and although in my country he is not given the place he deserves, his legacy has been preserved and he has overcome his physical death, thanks to a foundation that bears his name, which you can find [here](https://www.jacintoconvit.org.ve/) and the disclosure of his work can also be seen [here](http://jacintoconvit.blogspot.com) a blogspot that bears his name.
But let's briefly know the life of this great Venezuelan: Jacinto Convit García, was born in La Pastora Parish, located in Caracas, Venezuela, on September 11, 1913, (the day after tomorrow he would be 107 years old). He was the son of a Spanish immigrant (Catalan), named Francisco Convit, and the Venezuelan Flora García Marrero. From his childhood he received a quality education, both at home (principles, values and good customs), and at the academic level. In 1932 he began his medical studies at the Central University of Venezuela, from where he graduated in 1938 as a Doctor of Medical Sciences. He then obtained his postgraduate degree in Dermatology. From 1938 he worked as a Resident Physician at the Cabo Blanco Leprosarium, located in La Guaria, Venezuela, the institution in which he lived. I don't know if you know, but that leprosy was and still is a terrible disease, which practically rots the skin and limbs of people, disfiguring and incapacitating them, and it is very easy to spread since the pathogen survives outside the body for long periods, hence the lepers were always excreted and separated in different societies and times, generally in places known as leprosariums.
It was in this leprosarium, that of “Cabo Blanco”, that Convit developed his studies on this fearsome disease, which led him to create the vaccine against leprosy and its respective cure, to later create the vaccine against leishmaniasis. It also promoted the creation of many public health institutions in my country, which was of fundamental importance in a century where infectious diseases such as leishmaniasis (cutaneous and visceral), tuberculosis, malaria, onchocerciasis and others, decimated the population.
I could go on talking about Dr. Convit for hours, but my intention is just for you to have a general idea of the discoveries he made throughout his 100 years of life, and why I consider him my favorite superhero. So I point them out below:
- Created the vaccine and treatment against leprosy.
- Created the vaccine and treatment against leishmaniasis (dermal and visceral) from the leprosy vaccine.
- He created medical protocols and treatment against onchocerciasis and various mycoses.
- Participated in multiple investigations on tuberculosis, Chagas disease, Helicobacter pilory and various intestinal parasites.
- He developed the autovaccine based on immunotherapy, against breast cancer, and the latter did so at 96 years of age.
- In addition to promoting and strengthening the Public Medicine sector in Venezuela and other countries in the world.
- Creó la vacuna y tratamiento contra la lepra.
I must also say that those who knew him always pointed out that he was very simple, humble and honest; and this is endorsed by his personal life, as he was a family man and a tenacious worker. In 1946 he married Rafaela Marotta D'Onofrio, a Venezuelan born in Caracas to Italian parents with whom he had four children. His wife passed away in 2011 and they were always together. I once heard an anecdote, which said that on weekends he liked to go to a nearby beach with his wife and children, for which he used a Volkswagen beetle car that he had owned for a long time, (imagine how tight they were). He also liked to cook, especially pasta.
Throughout his professional career, Dr. Convit always worked in the public sector, he never had a private practice, since he was convinced that in this way he could serve more people and those who needed him most. He was also aware that for a country to have health, the most important thing was to educate the population to take care of themselves, to practice prevention as the best medicine, for which he created and promoted many institutions and programs of sanitation, education and prevention in health. In addition, he always shared his discoveries and encouraged other doctors to investigate, help and guide them. In his own words he said:
Dr. Jacinto Convit, passed away in Caracas on May 12, 2014, at the age of 100. I remember seeing a video that they took him about a year before he died, and in it he said that what he most regretted at that time was that life was so short, that he still had many things to do and there was no time. He wanted to say, before finalizing, that in 1988 he was nominated for the Nobel Prize in Medicine, but he did not obtain it, however, when interviewed about it, he said that the Nobel Prize did not take away his sleep, but the cure against cancer. And it was that he wanted to find a cure for all types of cancer, which he left ahead with his vaccine against breast cancer (which is already endorsed and widely tested), and because his medical model of autovaccine is used by other researchers and nations for the cure of other kinds of cancer
Today I wanted to pay tribute to who I consider to be my favorite real flesh and blood superhero: Dr. Jacinto Convit. I leave you with your words:
If you want to know more about this great Venezuelan, I offer you the following links (there are many more on the net):
- Both photographs have their respective source. The first was taken from the “Jacinto Convit” blogspot and the second corresponds to the “Jacinto Convit” Foundation logo.
- The design and dividers included in this publication have been elaborated by me with the CANVA application.