Después de muchos años de querer tener algo de tiempo para realizar mi sueño de pintar cuadros aunque fuera solo los fines de semana, por allá a principios de 2009 yo ya estaba llegando a un nivel de ansiedad y casi desesperación por poder cumplir mi sueño, el cual veía que siempre se me escurría porque contínuamente tenía que dedicar mucho tiempo a las urgencias de mi trabajo de entonces.
Fue entonces a raíz de ese estrés y frustración que tomé la decisión de comenzar a pintar sí o sí y pasara lo que pasara. Entonces me apunté a un taller que daba un profesor los sábados en la mañana en una terraza espectacular muy cerca de mi casa.
La noche anterior al primer día de taller busqué una cajita de óleos casi escolares que había en la casa y me puse a pintar de manera espontánea en una cartulina con textura de lienzo sin tener idea de la técnica, pero tenía muchas ganas y quería ver como me salía.
Y claro... ¿qué motivo podía escoger para pintar? Pues tenía que ser una de las playas de Los Roques, las cuales me tenían enamorada desde que las había conocido tres años antes. Esto para mí fue mágico, y esa pintura me dio una motivación enorme porque me pareció increíble como quedó al ser lo primero que pintaba sin tener conocimientos. (En las fotos es la que tiene el marco rosado).
De ahí en adelante en los siguientes meses y años pinté varios cuadros de esas playas paradisíacas de Los Roques, y estoy segura que lo seguiré haciendo de vez en cuando porque no me canso de esa preciosidad de archipiélago de Venezuela.
Y tú, ¿alguna vez has pintado playas? Si es así, ¿qué te parece más difícil al pintar este tipo de paisaje?