Solo han pasado 3 días y ya fracasé,
la mitad de los propósitos ya abandoné,
rompí la dieta con una hamburguesa triple,
el olor de la tocinera y queso era irresistible.
Con el impulso de un año que está comenzando,
de mi versión mejorada busco seguir el relato,
la sensación de que ahora soy una mejor persona
embriaga mi percepción ya de por sí traicionada.
Sumado a las metas clásicas como la dieta,
tenía tantas otras que hasta llene una carpeta,
mejorar mi rendimiento laboral y hasta emocional,
pensaba que regirían mi andar, casi algo doctrinal.
Todos los años suele pasarme lo mismo,
me dejó llevar demasiado por el efecto reinicio,
y aproximadamente a mitad del mes de enero,
ya hasta he roto mi poco ahorro de dinero.
La realidad supera enormemente mis expectativas,
me deje llevar ciegamente por estas iniciativas,
la frustración no tardó en hacerse evidente
cuando me percaté que fallé por accidente.
Ahora solo quiero romper y quemar esa lista,
pensar en objetivos mucho más realistas,
pues ir tachando acciones más sencillas
hace que observemos más cerca la orilla.
Comer más saludable será la primera misión,
así como enfocarme más en mi educación,
poner al día mi carrito también es importante
y esperar a ver que me trae el destino delante.
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Muchas gracias por leer esta líneas de inspiración, nos vemos nuevamente cuando mi alma y corazón les quiera hablar. Saludos!