Brasas
Naciste del estrellarse de nuestros sueños,
chispa no deseada, no esperada,
que sin embargo alimentamos
con yesca de mil anhelos.
Ardiste endeble al inicio,
llama tímida que bailaba con el viento,
titubeante tríada de rojo azul y amarillo
coloreando de gris y negro el cielo.
Te erguiste lento, alzando tus brazos yermos.
Fuiste bocanadas que se convirtieron en fuego
de un incendio circunscrito a nuestros cuerpos,
a nuestro verbo en presente perfecto.
Pero ardiste demasiado cerca de los miedos,
de los temores que pastaban cerca nuestro,
y sin querer incineraste al tiempo,
que se volvió ceniza que se llevó el viento.
Hoy te debates entre el parto y el olvido,
entre renacer como el fénix o abrazar al frío,
eres brillo intermitente que en clave morse pide auxilio,
eres solo brasas que miran al infinito,
eres los puntos suspensivos de lo que puede ser.
©bonzopoe, 2021.
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