Preferí ser libre,
navegar por el mar de la incertidumbre,
sin aferrarme a nada, a nadie.
Enamorarme una y mil veces de la vida,
de mi Habana.
Elejirme una y otra vez
con todas las imperfecciones,
cicatrices, girasoles.
Comencé a tocar,
en vez de escuchar anonadada
he inventarme la música.
Caminar al lado de quien no se asusta
cuando saco mis demonios.
Domar con besos y una dosis de calma
cualquier tempestad.
Aprendí a sentir el universo dentro mio,
a tocar los sueños y llevarme
mejor con el miedo.
Me enamoré de los cambios,
de los ciclos, las rupturas,
la muerte, los renacimientos.
Llené de colores mis lentes de sol
y comencé a ver más allá de lo convencional. Desempolvé la ilusión y la magia.
Me despojé del rencor.
Te dejé libre, suelto.
Me bañé con amor.
La imágen es de mi propiedad