El cielo revienta una tormenta
la mirada el estallido
percibo el brillo esperanza
me enlaza con lo celestial
aunque me rompa
Vuelve a mí tu recuerdo
aturde como rugido
un golpe me derriba
grito cobarde
siempre no sé si regresaré otra vez
El amor está al alcance de una mirada
o quizás un suspiro, una mano
que no alcanzo
Te escondes en la cercanía
las brasas gritan espantadas
¿y qué mano osó tomar ese fuego?
Quiero abrazarte, no puedo moverme
¿cuándo amanecerá nuevamente?
me habla el insomnio
arrodillado encadenado
me encuentro de este lado
el más negro de la noche
Monólogo triste, silencio penetrante
recostada sobre mí
su boca exhala un tono aporreado
sus lágrimas hieren mi piel
Una pequeña luz nació
la sonrisa nos invadió
en segundos creció
mató a toda oscuridad
después del adiós
desapareció toda huella concebida.