En esta oportunidad, presento un poema en prosa para participar en el Club de Poesía de Free Write House, agradeciendo de antemano el espacio. Disfruta este sueño que tuve hace unos años.
Desperté en un lugar frío, blanco, vacío, infinitamente inmenso. Estaba en brazos de una figura desconocida, sin rostro, sin nombre; sólo me dijo que este es su lugar favorito, en el que sus sueños se congelan, y donde las ilusiones existen. En ese momento me di cuenta por qué me desperté allí y me sentí confiado, me acomodé en sus brazos.
Yo podía ver mis sueños, podía tocarlos, jugar con ellos, podía vivirlos, destruirlos, mas no había sensación. Me sentía desalmado, en ese lugar no podía sentir, no puedo llamarle mágico. A veces quería cerrar mis ojos y despertar nuevamente en mi cama, pero más veces quería quedarme con las caricias frías y tristes de esa Soledad que no me abandona. Siempre está a mi lado.
La figura arrastró su mirada al horizonte, advirtiendo que se asomaba el Rey Sol, adormeciendo a la Reina Luna, y dando vida a la mañana.
Con sus manos cubrió mi rostro. Desperté.