Aunque me duela un poco
es hora de cambiar todo,
necesito hallar motivación
dentro de la mala situación,
pues cuando estamos bien
la vida tiende a fluir a cien.
Una bolsa de pan francés
vale similar a un escocés,
los precios cada día suben,
la necesidad nos engulle,
y aunque amo lo que hago,
no rinde ni para mis gastos.
Lo que ayer me dio orgullo
no son más que murmullos,
amigos y familiares se han ido
buscando un nuevo sentido,
y aunque no suelte el pasado
no podré por más aguantarlo.
No puedo mantener mi auto,
es un problema peliagudo,
los repuestos y la gasolina
ya quebraron mi alcancía,
y así muera por repararlo,
el dinero no para de evitarlo.
Mi prioridad es el ahorro,
moneda a moneda, de a poco,
nuevas oportunidades tendré,
de mi área de confort saldré,
pienso rebasar estás fronteras,
pero nunca olvidar mi bandera.
Un último baño en la playa,
mirar el atardecer en la bahía,
ver los llanos venezolanos
y conocer a muchos paisanos,
son cosas que quiero hacer
antes de otro rumbo emprender.
Quiero llevar esos recuerdos
a donde me dirija el destino,
pues aunque me falte el calor
y las palabras llenas de amor
de mis padres o gente querida,
mi memoria no olvidará en vida.