Las sombras se apoderaron de la calle, tan pronto sonaron las sirenas. Los más precavidos corrieron a esconderse en sus refugios improvisados, los desafortunados deambulaban temerosos por los callejones procurando no llamar la atención de los Hitarachis. Algunos no verían el amanecer a pesar de sus esfuerzos. Cuando colapsó la sociedad, los Hitarachis reclamaron el derecho de gobernar la ciudad con mano de hierro; nadie les opuso Resistencia, excepto por valiente pero reducido grupo de los Medurimes…
Calixto era el líder de los Medurimes, en su mayoría era jóvenes que siempre habían hecho oposición al último gobierno de la ciudad, debido al mal manejo de la economía y a la corrupción a la cual fueron sometidos sus habitantes durante los últimos 12 años. Ahora estaban decididos a hacerle frente a este grupo de opresores cuyo único interés era silenciar a todo aquel que no compartiera sus ideas y gobernar a través del miedo, la censura y la opresión.
Los Medurimes se encontraban ocultos en diferentes casas en las afuera de la ciudad, las cuales habían sido abandonadas por sus dueños desde hace muchos años, pero poseían túneles que se comunicaban entre ellas y se extendía hasta la zona fronteriza, dándoles la posibilidad de moverse sin correr ningún peligro alguno para abastecerse de alimentos y artillería pesada además obtener información sobre los Hitarachis.
Los Hitarachis hacían redadas continuamente, irrumpían en las casas sin ninguna orden judicial y a cualquier hora del día, haciendo que sus habitantes vivieran presos del terror, sentía mucha angustia con solo estar bajo su presencia, le temían a su represalia, la mayoría de las personas preferían mantenerse en sus casas, por lo cual la ciudad estaba sumida en un silencio y una paz, pero tirana.
En los días posteriores a la toma de la ciudad en mano de los Hitarachis, Calixto y Medurimes comenzaron a organizar diferentes tipos de ataques, el primero de ellos en dar fue hacer explotar a los tanques que tenían en un almacén, del cual obtuvieron una victoria significativa, ya que todos quedaron destruidos en su totalidad.
Debido al ataque sufrido los Hitarachis redoblaron las vigilancias, las redadas se volvieron más cruentas e iniciaron el rastreo de Medurimes por toda la ciudad y sus alrededores. Calixto propuso que abandonaran las casas, porque sería imposible continuar ahí después de lo ocurrido.
Ahora debían moverse por los túneles y dirigirse hacia la frontera, sin perder tiempo, ya había contactados con la gente que se aliaron a la causa, en el momento en que se pusieron en marcha para desalojar las casas escucharon una gran explosión, estaban siendo atacado, comenzaron a moverse lo más de prisa que pudieron dos chicos del grupo fueron heridos durante el ataque, en esos instantes representaba una carga para ellos, pero no querían dejarlo así, morían.
Mientras que un buen numeró de los Medurimes lograron llegar hasta la frontera, Calixto y resto aún no habían salido del túnel cuando se oyó estallar una bomba, que provoco un derrumbe que provoco el bloqueo la salida del túnel.
Los Medurimes que se encontraba detrás de la frontera decidieron continuar, si regresaban ayudar a despejar la salida tenían una gran posibilidad de ser atrapados, porque estaban sitiados por todos lados.
Calixto y el resto de los hombres que quedaron atrapados decidieron regresar, hacerles frente a los Hitarachis, preferían morir valientemente, peleando por la libertad de todos que quedarse allí escondidos bajo aquellos túneles como cobardes.
Salieron llenos de rabia con la adrenalina, fluyendo por sus venas, sabiendo que esta sería su última batalla, pero los Medurimes continuarían con los objetivos, ya trazados, con la meta final de liberar al pueblo de la mano opresora de los Hitarachis.
Esta es mi participación para el concurso semanal organizado por de Continúan... la historia