Al abrir la puerta, una ráfaga de viento le voló el sombrero, y no tuvo más remedio que salir corriendo tras de él. Había luchado mucho por llegar hasta donde estaba, así que no podía darse cuenta del lujo de perder el único elemento que le ayudaría a completar su objetivo. Sabía que lo revisarían en cada puesto de vigilancia. El sombrero era el lugar perfecto para esconder el mapa…
Al llegar nuevamente a la puerta la respiración de Valdemar era agitada, el vigilante le dijo - tuvo suerte de no perder su sombrero, en esta época del año los vientos son muy fuerte, él se limitó a mirlo a los ojos e hizo una mueca con la boca sin articular palabra, de inmediato se dispuso a sacar su documentación, abrir las piernas y alzar los brazos para ser requisado, solo deseaba controlar su nerviosismo y evitar que la requisa se alargará más de lo debido.
En el último puesto de vigilancia, unos de los guardias decide revisar el sombrero, por un instante Valdemar tuvo la idea de arrebatárselo de las manos, pero logro contenerse, uno de sus compañeros le grita que se apresure, ya que es hora del almuerzo, el hombre exhala suavemente el aire que tenía retenido y se relaja, ahora está adentro, solo le queda localizar el pasillo que lo llevaría directo al salón.
Este se encontraba vacío, inmediatamente ve la pintura que le menciono , según las instrucciones debe virar a su izquierda y caminar hasta un sofá, debajo de él hallaría una llave, después debía situar la puerta al final del pasillo. Al encaminarse Valdemar vuelve a conseguirse al guardia que le retuvo el sombrero, empezó apurar el paso, presentía que nada bueno le sucedería en ese momento.
Apenas introdujo la llave en la puerta, escucho una voz que le pedía que se detuviera, sin embargo, él la ignoró y entro sin hacer caso a lo que decían, el lugar era un depósito de objetos viejos, pero él sabía que allí se encontraba un portal. En fracciones de segundo derribaron la puerta, no existía rastro de nadie, en suelo únicamente se hallaba el sombrero, para los vigilantes aquel hombre extrañamente se había esfumado, más para Valdemar significaba el inicio de una gran aventura.
Este es mi relato para el concurso semanal organizado por
Continúa... la historia
La imagen de portada pertenece Korie Cull en unsplasn