Nada como la realidad para sorprendernos. La fantasía más desbordada, ni las predicciones o profecías más alucinantes la igualan.
Un vistazo a las noticias para comprobar que el progreso no se detiene y, mientras los políticos hacen sus mejores esfuerzos por llevarnos a una confrontación de proporciones mundiales, los técnicos y científicos aportan las herramientas necesarias y variopintas para generar novedosos negocios en sincronía con las modas del momento.
Estulticia programada como la negación a entregar bolsas plásticas, muy contaminantes, para llevar alimentos y bebidas empacados en plástico.
Aquamación en lugar de cremación. Conocida técnicamente como hidrólisis alcalina o aquamación, es un proceso funerario ecológico que utiliza agua, calor (150 °C) y una solución alcalina (de hidróxido de potasio) para disolver tejidos blandos en 3-4 horas. Es una alternativa sin llama que reduce la huella de carbono y entrega restos óseos blancos para la familia.
Un vistazo a priori de esta nueva propuesta funeraria menos contaminante, según las publicaciones que alcancé a ver, con ventajas sobre la cremación, realizada en tanques de acero inoxidable de aspecto similar al de la imagen, y la descripción del procedimiento hicieron volar mi mente.
Un salto en dos direcciones. Ambas escabrosas, así que dejaré a un lado la parte técnica que, si te interesa, puedes investigar a partir de la palabra hidróxido, y me referiré a la relación con la historia fantástica.
En 1973 fue estrenada la película de ciencia ficción Cuando el destino nos alcance, en español, o Soylent Green en el inglés original, y aunque ya cumplió 53 años, es posible que algunos no la hayan visto, por lo que aquí les dejo un enlace a un tráiler desde donde acceder a una versión original subtitulada.
Una asociación de ideas con sabor a desilusión al considerar que, luego de medio siglo y avances tecnológicos increíbles, seguimos temiendo un futuro distópico donde los avances científicos, en vez de resolver los problemas, nos acercan a las soluciones de siempre. Peste y guerra.
No conquistamos el viaje espacial, la paz mundial, ni erradicamos el hambre o el tráfico de personas, y cada vez que aparece una posibilidad de encontrar una fuente de energía limpia y gratuita, se disuelve en desapariciones igual que una medicina que cure sin efectos secundarios, quedando solo las pastillas hasta la saponificación final.
[Me gusta cortar las manzanas así solo por ver la estrella en su interior].
Texto original escrito en mi lengua materna el español y traducido al inglés mediante el traductor Google. Imagenes de mi archivo personal, salvo la que tiene mencion de la fuente y la miniatura del video en YouTube.
Aquamation: A conservationist technological advance?
Nothing surprises us like reality. Even the wildest fantasies, the most outlandish predictions or prophecies, can't compare.
A glance at the news confirms that progress doesn't stop, and while politicians do their best to lead us to a global confrontation, technicians and scientists provide the necessary and diverse tools to generate innovative businesses in sync with current trends. Programmed folly, like the refusal to provide highly polluting plastic bags for carrying food and drinks packaged in plastic.
Aquamation instead of cremation. Known technically as alkaline hydrolysis or aquamation, it is an eco-friendly funeral process that uses water, heat (150°C), and an alkaline solution (potassium hydroxide) to dissolve soft tissue in 3-4 hours. It is a flameless alternative that reduces the carbon footprint and provides white skeletal remains for the family.
A preliminary look at this new, less polluting funeral option, according to the publications I saw, with advantages over cremation, carried out in stainless steel tanks similar in appearance to the one in the image, and the description of the procedure blew my mind.
A leap in two directions. Both are tricky, so I'll leave aside the technical aspects, which you can research by looking up the word "hydroxide" if you're interested, and focus on its connection to the fantastical story.
In 1973, the science fiction film Soylent Green was released, and although it's now 53 years old, some may not have seen it. So here's a link to a trailer with access to the original subtitled version.
It evokes a sense of disillusionment when you consider that, after half a century and incredible technological advancements, we still fear a dystopian future where scientific progress, instead of solving problems, brings us closer to the same old solutions: plague and war. We haven't conquered space travel, world peace, or eradicated hunger or human trafficking, and every time a possibility arises of finding a clean and free energy source, it vanishes like a medicine that cures without side effects, leaving only the pills until they eventually decompose.
[I like cutting apples like this just to see the star inside.]
Original text written in my native language, Spanish, and translated into English using Google Translate. Images from my personal archive, except for the one with the source credit and the YouTube video thumbnail.