Desde mi patio, junto a este regalo de la naturaleza, les digo:
Buenos días.
Ayer tarde, luego de escuchar un libro durante más de tres horas, en verdad me sentí cautivado con la narración y en sintonía con el autor, desconocido hasta ayer para mí.
Al concluir me sentí agotado, un agotamiento físico tal cual si terminara una ardua jornada de trabajo, cuando en realidad se trató de un típico día de jubilado dedicado a la contemplación, un poco de escritura, algo de lectura, una película y este audiolibro que sin que me diera cuenta me dejo agotado.
Coincido con el autor en su división de los seres humanos, en buenos y malos, con todas las consideraciones que implican las circunstancias de vida y carácter, que son capaces de sacar a flote lo bueno en unos y en las mismas, lo peor de otros.
Lamentablemente, el poder hace uso de aquellos maleables a la crueldad, capaces de exteriorizar sus complejos y miedos en castigar y maltratar a los demás. He tenido noticias de un capítulo oculto de la historia de la Revolución Francesa, perpetradores del primer genocio moderno, La Vendée. Capítulo de terror de la historia humana que como otros, en especial los ejecutados por los regímenes socialistas, se ocultan, cuando no se niegan con gran descaro en defensa de lo políticamente correcto, para dejar solamente a los nazis como únicos criminales en la guerra y fuera de ella.
Chivos que por culpables, con su constante exposición, tratan los otros culpables de espiar su culpa, como diría un católico, con escapulario ajeno.
Me refiero en esta prolongada y dispersa exposición de ideas es:
EL HOMBRE EN BUSCA DE SENTIDO, viktor frankl, audiolibro completo en español, que yo escuche a través de YouTube en el siguiente enlace:
Antes de concluir mi entrada de hoy, quisiera hacer una reflexión acerca de la buena voluntad de los hombres (y mujeres) que en ocasiones por servir a sus semejantes sirven al enemigo y no podemos acusarlos de colaboracionistas u otras etiquetas indignas empleadas por fanáticos y criminales, como los chavistas que se sirven de las mejores personas para interactuar y mantener calmada a la población a través de lo que llaman poder popular y un conjunto de líderes de comunidad y jefes de calle ad honoren, que sirven a sus vecinos con la mejor de las intenciones y están dispuestos a ayudar a todos, sacrificando su bienestar y anteponiendo las necesidades ajenas.
Paliativos calmantes de la masa mientras sus jefes aplican con sadismo bien administrando carencias y miserias. Dios maldiga su memoria.
Desconocedores del destino propio o si existe un plan, nos queda actuar de acuerdo a nuestra conciencia, esperar y confiar en la benevolencia de una inteligencia superior.
Bendiciones, salud y paz a los de buena voluntad y a todos hasta mañana, si es posible.