Buenos días.
Ayer Marruecos se vio devastado por la naturaleza, miles de víctimas a consecuencia de un terremoto, lo que no quito protagonismo en los noticieros al 22 aniversario del derribo de las torres gemelas de Nueva York y los 50 del golpe de estado en Chile.
Fecha aciaga en que un misterioso coincidente cobra vidas en mayor o menor medida, como si se tratara de un sacrificio a un dios sediento. Como los de las pirámides aztecas, levantadas sobre cimientos de tibias y cráneos con ídolos de piedra en las cúspides de bocas abiertas para recibir los corazones palpitantes de víctimas propiciatorias reunidas en las guerras floridas.
A 50 años del golpe de Pinochet, juzgado por dictador y criminal, hay quienes lo defienden y aseguran que salvo a su país de algo peor. Yo no lo sé, conocí a varios que huyeron de aquella nación por aquellos días. No recuerdo si del dictador o del comunismo, pero como es la moda negar los crímenes de la izquierda y aumentar los de la derecha.
Fíjense como es la cosa que al nazi Adolfo Hitler, que no pueden tildar de libertador y a la luz de sus crímenes, por más que nazi signifique nacionalsocialista, SOCIALISTA. Lo señalan de derechista. “Odio entre hermanos” que dirán o tomos de diatribas ideológicas para construir un muro.
Nueva York, capital sentimental del capitalismo atacada por terroristas sauditas a las órdenes de un tal Bin Laden, de poderosa familia inversionista y constructora, al parecer con lazos económicos con norteamericanos de apellido Buch. Pagaron las torres rotas, Iraníes, iraquíes y afganos. Y libios también. Así son las cosas que dijera Óscar Yanes.
Una pesadilla me persigue, que el objetivo globalista, la poderosa ONU y la alzhéimerdemocracia anden buscando encender una mecha a lo Sarajevo.
Fotos tomadas por mi, con tablet fire HD 8 para ilustrar estas divagaciones que no defienden posiciones o creencias, solo sembrar una inquietud por descubrir la verdad o lo que más se le parezca.
Concluyendo declaro que no tomo tanto vino como quisiera, que por circunstancias he coleccionado botellas, copas y vasos. Decoración de relajantes tonos de verde y ámbar, colores protectores para preservar el espíritu contenido en su interior.
Mañana les muestro las azules a las que atribuyen especiales propiedades.
Feliz martes y hasta mañana.