Hoy no quiero divagar.
Quisiera vagar por el mundo, pero en primera. Mejor aún en jet privado y credencial diplomática, que no tenga que esperar para embarcar o pasar revisiones, ni detectores.
La última vez que cruce fronteras, no se usaban los tales aparatos.
Ustedes sabrán perdonar lo breve, pero antes de una hora voy a tomar el carro de san Fernando, un rato a pie y otro andando.
No voy muy lejos y al rato he de volver, mientras me entreno, aunque no tengo intención de correr el maratón. Recuerdo más de una vez que camine más que Carlos Andres, cuando él saltaba charcos, me toco una vez andar desde Chacaito hasta la maternidad y otra por mata siete desde Porlamar al Tirano.
Nunca me dio pereza gastar las suelas y aunque a paso lento, es seguro que llegaré a donde me propongo y ver. . .
Eso se lo cuento mañana.
Fuente
Foto de stock gratuita sobre anuncio de Johnnie el caminante, escogida para llamar su atención y atraerlos.
No se enojen, si acaso alguna vez me visitan les brindaré un curtido Ron de Ponsigue con sabor oriental.