Buenos días.
Antes del amanecer, sentí al vecino salir a las 4 a.m. imagino que para comprar gasolina, volví a dormir y a eso de las 5, me levante a tomar agua y de paso despache unos emails. En ese momento me vino el recuerdo de un libro que, no sé cuando leí.
Elogio a la Locura de Erasmo de Róterdam, recuerdo que el señor Erasmo se refería, con fina ironía, a las ventajas de vivir en lo que él llamaba la estulticia, y debí creerme muy listo en aquel entonces por haber entendido a tan sesudo señor.
Iluso de mí, han trascurrido décadas para caer en cuenta de las implicaciones de sus palabras, de lo que significa darse cuenta de como funcionan en realidad las cosas, que ni siquiera tengo la seguridad de estar despierto de verdad, ¿o acaso se despierta por niveles?
Hablando un día con una amiga de la conveniencia o no de las vacunas, me respondió: No me digas nada, no quiero saber, Quiero vivir sin preocupación, hago lo que me dicen y ya.
Seguramente son más felices, sin enterarse, aceptando y obedeciendo sin cuestionarse nada. Y no son tontos o estúpidos como yo interpretaba la palabra estulticia. Simplemente, eligen la comodidad de vivir dormidos.
Ahora tengo un problema, siento que tengo una responsabilidad, pero no debo andar dando gritos para despertar a nadie, que falta de consideración. Esperar y conversar con algún igual simplemente y no hacer nada, dejar que todo siga igual.
Los corceles a la carrera, sin mirar para los lados gracias a la gríngolas digitales, los fuertes y poderosos llevados mansos de su nariguera y los rebaños a miles temerosos de los ladridos de los perros, dócilmente esquilados hasta el día de visitar el matadero.
En mi egoísmo, me basta con salvarme yo y los míos, pero vivimos en medio del rebaño y temo que a la hora de la estampida nos toque correr igual o perecer aplastados, apartarse no resulta tan fácil como pretenden algunos.
Salirse de la red, apartarse y hacerse autosuficiente, convertirse en una isla, ciudad amurallada. No lo veo muy claro, hasta los profetas de tales ideas, viven conectados.
(Una pausa para mi caminata y regreso para concluir)
Fuente Erasmo de Róterdam, fallecido en 1536
A quinientos años se siguen persiguiendo sus ideales humanistas sin al parecer haber avanzado lo suficiente.
Ya estoy de vuelta, hoy me gano el sol y regrese por un atajo, escapando de las subidas, que en las bajadas corro ligero.
Mi cabeza ocupada en otros menesteres, termino el café y me apresto a otras labores con que ganarme el sustento, y de momento les digo.
Hasta mañana.
P.D.: Como este es mi camino y sé donde voy, desde mañana elimino la cuenta regresiva. Si acaso llegará antes, les contaré.