Buenos días.
Octubre en puertas, se anuncia la Billos y mis aniversarios se aproximan. La vida tiene sus ciclos y los medimos en el tiempo, en semanas, meses, años y décadas, pero la naturaleza no se ajusta al calendario con precisión mecánica.
Hasta los astros celestes pasan por cambios en su órbita o la inclinación de la rotación, según denuncian los entendidos.
Aunque hay temas personales de los que prefiero no hablar, y me imagino que esto le sucede a todos los mortales. Estoy a favor de romper con los tabús y los miedos. Hablar de Cáncer y de Salud Mental no trae mala suerte, por el contrario, le resta poder al mal y ayuda a otros a enfrentarlo mejor.
Es la luz que vence a la sombra y derrota la tiniebla.
(Me quedo poética la frase, pero los avances de la ciencia, nos hablan de la Luz y la luz oscura. Concepto complicado, según el cual no existe el vacío en el universo.)
Fuente [Imagen referencial, sospecho que pasada de moda]
Han transcurrido muchos años de la primera vez que acudí a la consulta del psiquiatra y cerca de 20, cuando me diagnosticaron BIPOLAR y luego de tratar mi crisis, comencé a tomar un fármaco, en principio de por vida, que me permitió recuperar el ritmo habitual de vida, total una pastilla más en la diaria rutina no hace la diferencia.
Todo bien, ni siquiera tenía que acudir a consultas de control.
Mañana se cumplen diez años que me fume mi último cigarrillo.
Decisión complicada y a la vez forzada, 40 años de tóxica relación con el tabaco, me llevaron a abandonarlo, como quien deja a una querida que te consuela al mismo tiempo que te exprime y roba la vida, por fin ese día reuní fuerzas y le dije adiós.
Fuente [Mi pesadilla paso al olvido]
Los beneficios de tal ruptura, pronto, se hicieron notar. Un incremento en la vitalidad y energía adicional que necesitaba canalizar hacia alguna actividad adicional, en ese momento por las circunstancias personales y de país, prácticamente prejubilado
me dedicaba a varios emprendimientos en familia.
Dedicado al estudio informal y la lectura, un buen día me tropecé con la escasez del momento, que tome como un reto. Y así inicio mi interés por hacer jabón.
Una nueva ocupación, sin precedentes en mi actividad laboral anterior, me cautivo y resulto en un rentable negocio durante unos años, según mis informales registros ya son 9 los años cumplidos de mi primera saponificación (nombre de la reacción química que transforma las grasas en jabón). Orgullo a un lado, sin reclamos y hasta imitado.
[Foto de portada de mi página de jabón en Facebook]
No me transforme en empresario, fue decisión personal quedarme como artesano, en parte por eludir la burocracia y permisología, además de que mis socios naturales tienen sus propias inclinaciones y caminos. Naturalmente, me refiero a mi familia, Mujer e Hijos.
Otro aniversario cercano es el de mi pasada crisis maniaca, por fortuna leve y aunque pedí cita con mi médico, para cuando asistí a la consulta me encontraba normal. El doctor se sorprendió al verme, me felicito por dejar el hábito de fumar y el autoconocimiento alcanzado. Me reitero que no abandonara la medicación y me dio alternativas a la escasez de medicamentos.
De este suceso han trascurrido 6 años y aunque a nadie se lo recomiendo, yo deje los medicamentos. Decidí arriesgarme ante la alternativa de una medicina con muchas más consecuencias adversas y contraindicaciones.
Una decisión que me resulto bien, aunque con la hipertensión me toco volver a tomar el Losartan.
La bipolaridad es un desorden mental que tiene grados y soy de los afortunados en que ha sido leve, conozco casos graves y dolorosos, solo me quejo de una pequeña molestia, igual que hace seis años, una especial alegría, despierta la desconfianza.
¿Estará de vuelta la manía?
Como tantas otras cosas en la vida, hay que aprender a vivir con ellas, cada quien lleva las suyas y lo mejor que podemos hacer es no cargar a nadie con pesos adicionales.
Pronto cumpliré otro año más, se acerca la cita ineludible, que espero tarde muchos años y quiero disfrutar lo mejor posible, por lo que sigo en este programa de ejercicio físico y mental, que de momento tiene una meta que alcanzar para el 2 de enero, pero es mi intención, fijar nuevos hábitos de alimentación, dinámica de movimiento y actividad productiva.
No se trata de generar ingresos lucrativos, siempre bienvenidos. Más bien seguir aportando, sentirse productivo y generar algo de valor, sin importar el dinero o la fama que a veces lo que parece un premio, resulta en calamidad.
Por todo esto y más, es que concluyo con frecuencia deseándoles Salud, paz y abundancia de lo mejor.
Mañana será otro día para continuar.
Hasta mañana.