Buenos días.
¡Hola! Deseo que estés bien, mejor si es posible.
No me importa quién seas, si eres el vecino gruñón de al lado, o si vives en China o India, si es así es probable que no compartas mis creencias, ni mis costumbres, seguramente eres budista o braman, acaso pertenezcas al Islam. ¡Qué más da!, habitamos el mismo y único planeta disponible por el momento y compartimos el ser individuos de la misma especie.
La diversidad racial y cultural nos hace diferentes, lo cual hace la vida y las relaciones más entretenida, alejándonos de la monotonía, de la igualdad, ¡qué aburrimiento! Todos haciendo las mismas cosas, afortunadamente a poco que nos desplacemos del lugar donde vivimos, nos encontramos con novedades en la forma de festejar, de comer, de bailar, de orar.
Lamentablemente, la curiosidad y las buenas relaciones siguen perdiendo frente al miedo, la envidia y la codicia. Y quienes son gobernados por tales, buscan el enfrentamiento y el conflicto, incapaces de convivir en armonía, la menor diferencia es excusa para agredir e iniciar pelea. Al parecer la guerra sigue siendo el negocio más lucrativo.
Destruir y robar, someter y sojuzgar. Reconstruir y cobrar los intereses. Como antaño, la religión es la más socorrida excusa, cuando en realidad se va a la batalla por el botín.
Fuente Fuegos artificiales, no bombas de racimo.
Nunca el mundo, nunca, está en paz. Siempre hay, por lo menos, dos o tres guerras a vez. Conflictos locales y tensiones constantes por intereses particulares. Sin entrar en detalles, porque seguro que cada quien lo ve de una manera particular, estamos viendo como en el tiempo reciente se van caldeando los ánimos en todo lugar, enfrentándose toda clase de gente.
Ayer nos desayunamos con la noticia de nuevos enfrentamientos, muy violentos y con muertos entre los eternos rivales, judíos y palestinos. Hablar de ellos es no parar, sin llegar a nada.
Lo preocupante de esta nueva guerra, es que al parecer es otro foco de conflicto entre los más poderosos y aunque se trate de conciliar en apariencia, como que no hacen más que atizar la candela, a ver si prende de una vez por todas y nos asan en una tercera parrillada internacional.
Ruego porque se acaben las guerras y quienes no dejan de atizar el fuego con ventilador.
Que cuando menos reine la paz en tu interior y disfrutes de armonía en el hogar, la salud te sonría junto a la prosperidad.
Hasta mañana.