Buenos días.
Muy complacido participando en el concurso #Tintaimaginaria de la comunidad y la interacción desplegada, por si sienten curiosidad le dejo el enlace a la convocatoria, @hivecuba/primer-concurso-literario-tinta-imaginaria--200-hives-en-premios-or-convocatoriaor
Dejándome llevar, vote y vote, hasta dejar mi poder de voto al 57 %, así que me abstendré de votar, hasta recuperarme. Mi voto no es nada fuerte y estando tan menguado, apenas alcanza a milésimos. En cuanto recupere el 100 % volveré a votar asiduamente.
Mientras esto sucede les puedo hablar de las maravillas del reino de la luz, poderoso como ninguno. Su influencia se deja sentir hasta en el más oscuro rincón, el menor resquicio le permite invadir la oscuridad y menguarla sin que se pueda defender.
Está mi ventana, lo atestigua a eso de la media noche con la luz reflejada e indirecta de las bombillas del otro lado de la calle
Y si no me queréis creer, me apoya el testimonio de la pared con el reflejo que reproduce, ¡las sombras!, en la oscuridad.
Fantasmas en noches de luna, espantados por la electricidad. En esta mi ventana, además de la reja, si miras con paciencia, apreciarás formas extrañas, indefinidas, yo veo una gran nariz, pero sin cara y más. Todas fruto de las hojas, de las plantas del jardín.
Pícolo espectáculo nocturno descubierto noche tras noche a mi pesar por culpa del calor que no se va, insistiendo en hacernos sudar.
Criticadme y decirme ocioso por tomar fotos en la oscuridad, no seré el primero, ni el último inventor del agua tibia.
Entre la luz y la oscuridad, se pasea la sombra, hija de las dos, se divierte en perseguirnos si huimos o escapar si la pretendemos pisar.
Como nadie, la sombra anticipa el movimiento y hasta se divierte en los espejos.
Por hoy me despido, pero solo hasta mañana. Feliz día.