Desde la antigüedad la luna ha sido un motivo central de la imaginación o la meditación, y no hay duda de su efecto en la vida. Son muchos los poetas y poemas que le han cantado o hablan de ella. En mi poesía asoma con frecuencia, dada mi condición de ser nocturno. Estamos en la fase de luna llena, y quiero compartir con ustedes un breve ejercicio poético, escrito por efecto de su presencia.