Amigos de Club de Poesía, aquí mi participación en la nueva convocatoria, promovida por .
Abril en retirada,
lerdo y largo
como una solitaria carretera
bajo el sol canicular,
como un domingo cualquiera
de cuarentena,
como la sierpe interminable
y circular de la suerte.
Abril otrora
espléndido y feliz,
primaveral en sus colores
y aromas de apamate
y roble, de mar cálido
y espumoso, de gozosos
manjares caribeños,
de alcatraces trazando
la mirada en el cielo.
Abril sin campanas
y de nazarenos escondidos,
con incienso y cirios
en el recuerdo,
sin ramos, sin última cena,
y esperando su resurrección.
Abril, este abril,
no el último, solo uno,
que retornará con su dicha
de soles y sus olores
de marea en la calina,
para levantarnos
con su primordial deseo.