Acudo al llamado de Club de Poesía, promovido por , bajo la frase “Zona de pánico (ver aquí), en el que presento el siguiente ejercicio poético.
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I go to the call of Poetry Club, promoted by , under the phrase "Panic Zone (see here), in which I present the following poetic exercise.
Las calles estaban solas.
Los niños ya no jugaban en ellas,
ni reían con sus pares en las escuelas.
Las madres los resguardaban
como gallinas a sus polluelos,
y rezaban todo el día
a su Dios y a sus ancestros.
Casi todos los hombres
habían perecido
enfrentados a sus hermanos.
Todo había sido destruido,
como si el Armagedón
se hubiera adelantado.
Aquella ciudad, o país, o mundo,
(¿quién sabe qué?)
era ahora una tierra de nadie,
zona devastada y yerma,
tal querían los gobernantes.
El miedo extremo era la única emoción,
enseñoreada en los rostros
y las manos de los sobrevivientes,
entregados a la angustia y la desesperanza.
Aunque de vez en cuando
algunos sonreían calladamente
cuando el sorpresivo canto
de un solitario pájaro
se escuchaba tras los escombros.
The streets were lonely.
Children no longer played in them,
nor did they laugh with their peers in the schools.
Mothers guarded them
like hens guarding their chicks,
and prayed all day long
to their God and their ancestors.
Almost all the men
had perished
their brethren.
Everything had been destroyed,
as if Armageddon
had been brought forward.
That city, or country, or world,
(who knows what?)
was now a no man's land,
a devastated and barren area,
as the rulers wanted it to be.
Extreme fear was the only emotion,
lorded over the faces
and hands of the survivors,
given over to anguish and hopelessness.
Although from time to time
some smiled quietly
when the surprising song
of a solitary bird
was heard behind the rubble.
Gracias por su lectura | Thank you for reading.
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