Invita Club de Poesía, promovido por , a participar en la ocasión con la frase "Flor de cayena". Aprovecho esta para escribir un ejercicio poético que me permita recordar y honrar al pintor sucrense, de la tierra de Golindano, Genaro Coa, quien falleciera hace siete años.
Cachupina, le gustaba decir a Genaro,
y en su voz sonaba, pícara,
como en las mujeres sueltas del pueblo,
a deseo, a celo y placer,
con sabor a mar.
La cayena, abierta y bermeja,
como la carne misma,
suave al tacto, llena de néctares,
cantaba en su pincel
junto a pájaros y frondas.
Florida y casi edénica,
es la pintura de la maravilla,
el sueño del "trópico absoluto",
de la tierra habitada de duendes
y damiselas siempre vivas.
Gracias por su lectura.
