Esa vieja cabaña a la orilla de la laguna tiene un encanto extraño.
Las enredaderas invadieron sus paredes de madera, que a pesar del tiempo no lucen un estado deplorable, así como tampoco la ventana que desentona con el resto de la vivienda.
Misteriosamente no hay puertas en ella.
Cuando trata de ver el interior por la ventana todo está oscuro a pesar que la luz del sol es fuerte.
Según comentarios del guardabosque tiene más de cien años allí y quienes han intentado derribarla han desaparecido.
Tiene órdenes directas de hacerlo pero prefiere darse un baño en la laguna.