Aviso 1:Todo lo que leas aquí es FICCIÓN, es solo una historia cruda con el modelo de terror por el mes de Halloween.
Aviso 2: En esta historia habrá como imágenes como información que puede ser sensible para algunos, así que si eres sensible; mantén discreción.
Aviso 3: Las imágenes son de apoyo para dar a entender algunas escenas, no son una representación literal.
Una vez dicho esto, comencemos...
Alma Masacrada.
-Estaba imaginando en como matar a ese hijo de puta que me golpeaba en la escuela... escribir en su piel mi nombre con un cuchillo para vengarme de lo que me hizo de niño. Que malévolo, en cuanto a sadismo mi mente es la reina, también pensé en hacerle algo a sus hijas. Esas son las ideas más profundas que tiene este monstruo desde que abusó de mi de niño -lo dijo mientras estaba ante el tribunal del espejo.
Tyrone se relajó, pero la crisis existencial de la noche toco su puerta llamada: alma.
-Es que... todavía recuerdo... como me humillaba en público... cuando pintó en un muro "Tyrone se besó con Manuel".
Los maestros dijeron que encontraron al culpable pero sé que fue... no diré el nombre, sería... -mientras hablaba con su conciencia empezó a llorar.
Tyrone entró al rancho de su padre y mató a un cerdo para después pasar la sangre del animal en una cubeta y después manejar hasta su casa y planificar su crimen.
La hora en la que Marion iba a trabajar eran las siete de la noche. Como ya lo tenía pensado: iba a raptar a su esposa y... a violarla mientras la grababa. A sus hijas les tomaría fotos como si estuvieran muertas: les embarraría la sangre de cerdo en su cara mientras el cuchillo lucía a lado de ellas. No las mataría de verdad. No sería un Caligula.
-Excelente, a tres días de que sea Halloween, puta casualidad, dejé de fumar, de inhalar y de beber, pero siento que tengo el síndrome de abstinencia, cuando mate a esa cabrón voy a incinerarlo a y inhalarlo como consecuencia.
Pasó ese día despejando el sótano para la masacre que haría en ese lugar. Y quería violar a su esposa porque en su escuela Marion había tocado a la hermana de Tyrone. Ahora su hermana se había mudado a otra ciudad.
El día acabó, Condujo y esperó en su coche a que Marion se fuera y dejará la casa sola con sus dos gemelas y con su esposa: una mujer de cabello rubio y lacio, unas nalgas y unos senos grandes, perfecta para no decir más. Estuvo ahí por tres horas ya que las niñas dormían temprano. Entró por la ventana y con un un palo le dio en la cabeza a la esposa, dejándola inconsciente. Acto seguido, la metió en una bolsa para cadáveres, así es como la llevó a su auto mientras dejó todo en su lugar para que la casa estuviese intacta.
Condujo hasta su casa y cuando llegó recordó de que su padre aún no se iba de la ciudad, que se iba en la mañana siguiente. Entro sin que se diera cuenta para depositar el cuerpo inconsciente de la esposa de Marion y atarla al mueble que estaba en el sótano.
-Ya vi que llegaste, maricón, hazme de comer.
-Voy, padre -ambos gritaban para ser escuchados el uno al otro.
En unos instantes preparó la cena para despedir al hijo de puta que es su padre. La vida de Tyrone estaba destinada al fracaso: su madre murió en el parto, su padre abusivo, el bullying que recibía en la escuela, la indiferencia de su hermana ... ese peso que ese peso que cargo en veinticuatro años junto con las crisis existenciales explotó al Lucifer que estaba plantado en su alma desde que empezaron los maltratos.
-Vi esos cortes y te escuché llorar hace casi una semana, ¿te hicieron falta más golpes en tu infancia?
-... no me parece justo que te desahogues conmigo solo porque te va mal en el trabajo.
-Es verdad, si no se la hubiera metido a tu madre, no estaría pasándolo mal.
A Tyrone no le afectaba eso. Le rompía el corazón escuchar eso, pero no era la primera vez que lo escuchaba.
-Y no me saques el tema de que trataba de otra forma a tu hermana, a ella le di un trato de mujer -argumentó el señor Villareal.
-El solo hecho de tratar diferente a una hija de un hijo solo por el hecho de ser mujer es ser machista.
-Cuando madures lo entenderás.
De pronto se escuchó un grito de mujer, la mujer había recobrado la consciencia. Tyrone no supo como controlar la situación mientras veía que su padre se levantaba para ver que mierda fue eso.
-¿Qué mierda fue eso? -se levantó y comenzó a bajar al sótano.
-Padre, ven -lo jaló del brazo para alejarlo de ahí y planear una excusa- no es nadie, yo iré a ver qué es.
-No me haces pendejo, iré a ver a quien trajiste a escondidas.
Tyrone lo jaló del brazo y le clavó la navaja de su padre que usaba como instrumento de granja en el cuello.
-Yo soy el ángel caído, te atreviste a tratarme mal...
Después de matarlo bajó al sótano y cerró las puertas para que el ruido se concentrara en ese cuarto subterráneo. Se presentó ante el ángel de mujer que era Cristal: ese cabello rubio y largo, esos labios gruesos, esos grandes senos, esas nalgas tan grandes y en proporción con sus senos, esa piel blanca, esos ojos azules... algo opuesto a él, era flaco, alto al igual que ella, moreno, su cara no era desagradable pero no era atractiva. Tenía un aspecto inofensivo.
-Te explicaré en unos... -vio su reloj- cuarenta minutos.
Volvió a subir para lavarse las manos de la sangre, escondió el cadáver de su padre, y se cambió de camisa por la sangre que tenía la otra. Fue a la casa de Marion en su coche, se coló sin ser visto llevando la cubeta con sangre de cerdo, cuando entró a la habitación de las niñas miró sus rostros, pálidos, ese cabello rubio de su madre y esa cara de su padre en femenino. Y empezó a embarrarle la sangre a en su cara y en su sus brazos, para después poner el cuchillo remojado en la cubeta a lado de ellas. Tomó las fotos y con cinta adhesiva cubrió la boca de ambas y ató sus brazos y pies. Sorpresivamente ninguna se despertó al cargarlas al auto de este. Se lavó las manos y tiró la sangre en el baño y perfumó el cuarto. Después con las niñas en la cajuela empezó a conducir a su casa y ya despiertas las llevó al sótano de la granja de su padre que quedaba al lado de su casa. La casa de Tyrone estaba a media hora de la ciudad urbana. No era un obrero pero vivía en casa de su padre.
Tyrone se dirigió al sótano de su casa en donde estaba Cristal y comenzó el interrogatorio.
-¿Quien eres y por qué nos haces esto?
-Soy... un viejo conocido de tu esposo.
-¿Por qué haces esto? -sintió la incomodidad de las esposas.
-Mira... tu marido tiene cuentas pendientes conmigo. Éramos mejores amigos -sonrió de manera sádica-. Pensé que si yo le regalé mi dignidad y mi orgullo, él me regalaría a su esposa -señaló a la entrepierna de la mujer.
-Cerdo. Nunca me contó de ti.
-Traje a sus niñas, las encerré en el sótano, tranquila, no les haré nada.
.Desgraciado hijo de perra.
.Iniciemos con esto. Y no te resistas, que si te resistes, le haré lo mismo a tus hijas.
Empezó a desabrocharse en pantalón y a desnudarse por completo mientras que la mujer apartaba la vista Tyrone le jalo las piernas y empezó a desnudarla. Acto seguido. puso la cámara en posición para grabar y empezó a penetrar las grandes nalgas de la mujer mientras esta lloraba. La mujer tenía ese síntoma de placer deformado en dolor, en dolor que se simplifica en un trauma. Para él, lo disfrutó como su mejor relación sexual, ya que sabía que sería la última en su vida. Penetró su vagina, su ano, pasó su pene por sus senos, la obligó a hacerle un oral, la dejó roja de sus nalgas, la lamió. Era un ángel fornicando con un demonio. La escena estaba inundada de los gritos en el cuarto de la mujer y por otro lado los gritos en el sótano de la granja. Ambos gritos no tenían sonido. No servía de nada gritar. No se escuchaban. Estaban en el infierno, abajo del mundo, con el Diablo reinando. Después de casi dos horas de violar a la mujer, eyaculó en su vagina y la obligó a que le limpiará el pene con sus labios.
La "calma" se hizo presente, se vistió y se aseguró de que el video de la violación estuviera listo. En efecto, se grabó esa película.
Capitulo dos en mi blog.