Cuidado con la tragedia.
Me dijo en tono muy vivo:
Cuidado con la tragedia
que después no se remedia
pues no respeta motivo.
Es un mal que nos asedia
sin mirar para los lados
y con rostros sonrojados
nos convierte la comedia.
También nervios destrozados
nos deja el cuerpo invadidos,
solitarios y vencidos
y algo desesperanzados.
Se alistan rumbos pedidos
de tenebroso color
y solo nuestro Señor
nos convierte en resarcidos-