Kintsugi.
No te necesito para nada,
pero te quiero para todo,
no somos la pareja perfecta,
y tal vez nunca llegaremos a serlo,
pero cada una de nuestras grietas
personales, profesionales o familiares,
iremos soldando de la mano.
No quiero aparentar perfección,
pues cada grieta reparada,
demuestra nuestro trabajo
y nuestras ganas de ser mejores.
Cada pelea y cada discusión
son parte de nuestro crecimiento
nadie puede coincidir al 100%,
pero a partir de esas diferencias
solidificamos nuestra unión,
pues separados somos débiles,
pero juntos somos imparables.
Quiero que seamos como el kintsugi,
el arte japones de reparar algo roto
utilizando materiales como el oro,
resaltando cada grieta recompuesta.
Tenemos que ser los artesanos
que amalgamen cada pieza,
creando algo totalmente nuevo,
manteniendo nuestra esencia,
basando la fuerza que nos une
en cada problema superado,
en cada adversidad que venzamos.
Muy pocas personas toleran
los obstáculos o las cicatrices,
por lo que prefieren echar todo por el desagüe,
que arreglar algo que tenga solución.