Mi libreta de agradecimiento.
Cada vez que me despierto,
lo primero que busco es mi libreta
y con un lápiz con punta afilada
me agradezco a mi mismo por lo logrado.
Pero esto no es lo único que plasmo,
allí escribo lo que quiero lograr,
mis pensamiento más profundos,
y al final del día con un té
repaso lo que he conseguido,
engrandeciendo todo lo positivo.
Esto me ha ayudado a cambiar,
a no enfocarme en lo malo,
pues aunque quiera ser bueno,
el mundo no siempre lo comparte.
Las cosas no cambiaran de inmediato,
por eso quiero llegar a ser ejemplo,
no solo dejando a un lado la maldad,
sino que también resaltando
toda la bondad que aún existe,
buscando cambiar nuestra forma de actuar.
Me preguntó como puede ser mejor,
sin pensar exclusivamente en mí,
pues hay tantos que necesitan un abrazo,
para sanar las heridas del pasado.