Fotografía de Everton Vila descargada gratuitamente de Unsplash
—Lo dejé.
—¿Sí, hasta mañana, hasta pasao?
—Ay, chica, ya. Vine aquí a descargar contigo, te traje vino, cigarro de aquel y tú en cambio le jodes a una el empoderamiento.
—Tu poder dura lo que las ganas de cagar después del cigarro, o sea, la primera cachada. ¿Qué pasó, volvió a decirte: me equivoqué, amo a la otra, estaba confundido?
—Algo así, pero eso también a él se le pasa. En parte lo entiendo, es normal, pasaron muchos años juntos.
—Ya… Muchos años juntos como los que llevamos tú y yo disimulando, ¿no? Total, para que haga de cortina puede servirte cualquier otro, ¿sabes?
—A cualquier otro no me lo singo tan fácil. A cualquier otro no puedo ponerle vestido, pedir que se pinte los labios y llamarle Marisa.
Fotografía de Mia Harvey descargada gratuitamente de Unsplash