¿Alguna vez has tenido alguna adicción?
Si, fuí alcohólica.
Este es un tema muy sensible para mí, sin embargo sensible en el buen sentido, porque para mí es una herida de guerra.
Contextualizo: en el año 2007 yo entré a trabajar en una transnacional donde estuve hasta el año 2012, esta transnacional le pertenece a chinos y yo llegué a escalar muy alto en la empresa en la que trabajaba.
Okay hasta allí todo bien. Pasado el tiempo después de la inauguración del taller mecánico diesel que a mí me correspondía manejar, empezaron a venir las personas de China cada tres meses Porque al principio era cada 6 meses.
Cada vez que venían se quedaban más tiempo y disfrutaron muchísimo de su estancia en la ciudad de Puerto Ordaz, tanto así que alquilaron y posteriormente compraron una casa. ¿y ustedes dirán, Y qué tiene que ver todo esto con todo el problema de tu adicción? pues allá voy.
Al año de yo comenzar a trabajar en ese alto cargo de gerente general de taller mecánico Diesel, me empezaron a invitar todos los días de la semana a eventos, discotecas, tascas, restaurantes y todo tipo de reuniones, siempre con muchísimo alcohol.
Era muy normal ya para mí estar todas las noches y los fines de semana en el club italo venezolano de guayana siempre con alcohol, los almuerzos también eran acompañados con vino, era algo prácticamente obligatorio.
Cuando digo que era algo obligatorio, no quiero decir que me obligaran a beber, pero mi jefe directo me decía "oye debemos ser educados, es una falta de educación decirles que no" y era muy diferente su situación a la mía, para mí resultaba muy incómodo tomarme una o dos copas de vino al mediodía y continuar trabajando y luego llegar a mi casa a las 6 de la tarde, echarme un baño, cambiarme, después de trabajar todo el día y salir en la noche a sitios nocturnos los más costosos y más trendy de Puerto Ordaz y luego dormir una hora o hora y media para Despertarme a las 4:00 de la mañana y entrar a trabajar nuevamente a las 7 de la mañana.
Esto fue una rutina que experimenté durante todos esos años. En el año 2012 decido renunciar.
Cuando me llego a Ciudad Bolívar nuevamente, me doy cuenta que me hacía falta beber y empecé a comprar diariamente alcohol, vino, sangría y principalmente cerveza.
Lo más atrayente de la bebida era el alivio que sentía, no sentía stress, me relajaba y me ponía de muy buen humor.
Estuve haciendo ésto hasta finales del 2015. Yo ya me había dado cuenta que tenía un problema, pero lo que yo no sabía era que sufría de ansiedad y el alcohol tapaba todo eso de hecho yo ni siquiera estaba consciente de la situación país ni nada de lo que estaba ocurriendo, porque aunque tomaba todos los días y me despertaba muy tarde con resaca, vómitos y malestar, siempre lograba trabajar y hacer dinero, otra cosa es que yo era una "bebedora de clóset", es decir, yo bebía dentro de mi habitación viendo la televisión, no tomaba en público excepto cuando nos reuníamos con la familia.
En el año 2015 sucedió un evento que cambió mi perspectiva y fué un balde de agua fría: mi sobrina cumplía 15 años, ella se acercó a mí y me dijo con ojos llorosos "tía yo no quiero que me regales nada, lo único que yo quiero es que me prometas que no vas a beber en mi fiesta de cumpleaños".
Eso fue algo que me impactó muchísimo porque ahí fué cuando yo me di cuenta el daño que estaba causándole.
Al cabo de un tiempo empecé a tener problemas económicos, empezaron a escasear los productos y al no estar intoxicada todo el día me di cuenta de la situación y también me di cuenta como estaba alejando a la gente que amaba de mi lado, me di cuenta que no me invitaban a las reuniones familiares, las reuniones familiares a las que yo había asistido los últimos años eran las que se celebraban en la casa de mi mamá que era donde yo vivía en ese momento.
Y Lo descubrí de la peor forma: era el cumpleaños de una de mis tías, nos reunimos la familia, se hizo una parrilla y yo traté de no tomar mucho porque ya tenía sospechas, ya yo estaba empezaba a notar la distancia que me ponía la gente o mi mamá me decía "ya está bueno" sin embargo no sé en algún momento mezclé un licor con otro y lo único que recuerdo es a mi cuñado cargándome bajando las escaleras y metiéndome en el vehículo de mi mamá. De verdad tengo que agradecer a mi mamá por la inmensa tolerancia.
Lo cierto es que ese diciembre mi mamá se fue para que Caicara del Orinoco a pasar diciembre con su familia y sus hermanos, mis abuelos que estaban vivos todavía, mi hermana tomó a sus hijos y su esposo y se fueron a pasar el 31 con mi hermano mayor y me dejaron sola en casa. Y pensé que esta vez no había excusas porque generalmente yo de pequeña me quedaba sola en la casa para cuidarla, pero esta vez era diferente, mi hermana no me respondía el teléfono y yo lloraba mientras veía sus estados en Facebook.
Mi mejor amiga me pasó buscando y pasamos el 31 con su familia y ese día yo no quise beber y aunque mi amiga me insistía (lo recuerdo claramente como si hubiera sido ayer) yo le respondí con una cerveza en la mano y tocando la cocina "amiga de verdad es en serio no quiero beber más".
Aproximadamente el 3 de enero y esto también lo recuerdo con claridad, yo iba a comprar una caja de cervezas para mí y el dinero no me alcanzaba para la caja completa y me dije a mí misma (y esto se lo atribuyó a Dios), me quedé viendo la licorería que quedaba en la esquina de la casa de mi mamá y pensé "¿como está la situación no vas a poder darte el lujo de beber todos los días así que mejor que lo dejes de una vez y desde ese día no bebí más.
"Ni siquiera sabía que era adicto hasta que traté de dejarlo". Anónimo.
Allí empezó mi lucha personal. Empecé a evitar cualquier cosa relacionada con el alcohol, es decir hasta los programas de cocina los empecé a evitar porque utilizaban mucho alcohol para agregar a las comidas, recuerdo estar viendo un capítulo de Los Simpson y Homero Simpson siempre debe mucha cerveza y cambiaba el canal, cambiaba el canal sí ponía mtv estaban unos muchachos en la playa o en una piscina tomando, llegó un momento en que no hallaba que ver si veía una novela por alguna razón se estaban sirviendo un whisky. Gracias a Dios no me provocaba, pero mi miedo era que me provocara beber y no poder pagarlo no poder mantener el vicio, tengo tantos ejemplos que darles de cosas que hice, por ejemplo una muchacha y yo quedamos en intercambiarnos un café por unas harinas y la muchacha quería hacer el intercambio fuera de una licorería obviamente por razones de seguridad, ya que en la licorería habían personas y yo me negué rotundamente y la muchacha aceptó hacer el cambio en la avenida.
Nuevamente mi miedo era que me provocara que el olor al alcohol me despertara nuevamente ese instinto de estar intoxicada.
A principios del año 2016 empezaron los ataques de pánico, yo le había atribuido los ataques de pánico al hecho de que mi mejor amigo de toda la vida, más que mi hermano, murió repentinamente.
Acto seguido estuve en cama 3 meses, no podía ni ir al baño sola, con crisis de nervios, sin embargo nunca jamás yo le atribuí estos malestares al alcohol.
Hoy en día mirando en retrospectiva creo que mi cuerpo se estaba desintoxicando del alcohol, gracias a Dios sí sí fue así yo no me di cuenta, por lo tanto no le di energía a eso, todo lo contrario, todos los días me sentía que estaba ganando una batalla y todos los días del mundo después de eso le doy gracias a Dios por estar sobria, no fui a psicólogos, no fui a psiquiatras, no tuve mayor apoyo, lo hice sola.
No se lo comenté a las personas ni siquiera las personas que vivían en mi casa, yo necesitaba que mis acciones hablaran más que mis palabras.
Al día de hoy no consumo alcohol en lo absoluto, excepto en reuniones familiares muy esporádicamente es decir socialmente y solo sí me provoca y sinceramente soy más de comer que de beber y no me parece muy emocionante quitarle el sabor a la comida bebiendo alcohol.
Yo siento que soy una persona muy bendecida y siempre le digo a Dios que no sé porque él me escogió para ser una de sus hijas favoritas, porque siempre leo de muchas personas que tienen toda una vida luchando contra esta adicción y no logran superarla y de hecho mueren de ella o se enferman por ella.
Lo peor de la enfermedad ni siquiera es la condición o siquiera es el estar enfermo físicamente, las resacas etcétera, lo peor del alcoholismo es el quedarte solo, el ver poco a poco como la gente que amas se aleja, como pierdes todo: tu trabajo, tu credibilidad, tu reputación, tus amistades y tu familia, el alcohol te lo quita absolutamente todo, quedas reducido a una persona sola y miserable que solo sobrevive y respira esperando el momento de beber.
Si sientes que éste hábito se está saliendo de control, busca apoyo, sin la comprensión de mi familia y amiga, hubiese sido aún más doloroso para y difícil para mí.
Thankyou for reading me 💕