Hola, amigos. Nuevamente llego para compartirles un poema. Gracias por permitirnos este espacio para ser con la poesía :
DEBE MORIR EL POETA!
-¡Debe morir el poeta!-
En otredad comprendía
ese adagio que abolía
la mujer tras la cuarteta.
Yo, del verso marioneta,
como divisa del juego
talante le doy al fuego
dilatado en la escritura,
estilo que prefigura
otra luz de mi arte ciego.
Esa luz imaginada,
en un diálogo cortés,
con quien me mira a través
de la penumbra cerrada,
torna mi letra sagrada,
caleidoscopio encendido.
Es el fulgor repartido,
primicia entre varias muertes.
No quedan voces inertes.
Se me acrisola el sentido.
Surge en la página en blanco
el sentido que acrisola,
esa razón que controla
mi impulso ligero y franco.
El lirismo me lo arranco
si no desata marea.
Se bifurca con la idea
que en el resumen concibe:
¡ Muere en versos quien escribe
vendrá a la orilla quien lea!
RE: Club de Poesía - 28 de marzo de 2025