Y de repente, sabes que
es hora de empezar algo extraordinario,
y confiar en la magia de nuevos comienzos.
Autor desconocido.
Por esos años que ya se van.
Por el inclemente tiempo
que las manecillas del reloj
supieron siempre apresurar.
Hoy me veo en aquel entonces
e inevitablemente me remonto
a hace algunos años atrás.
Años de intensa felicidad,
en un lugar inconmensurable,
donde era feliz y reinaba la paz.
Al lado de maravillosos seres
que siempre me supieron acompañar,
brindándome su generosa mano,
presta siempre a mis penas aguantar.
Compañeros de camino,
de labor y de destino,
hoy me despido con nostalgia,
pero con satisfacción por los años vividos.
Años de vida, de alegría,
de tristezas y locuras.
Años de esfuerzo sincero,
donde todos éramos uno,
y ese uno se convertía en todos
en caso de necesitarlo alguno.
Años que se fueron así como la nada,
enmarañados quizás en un ovillo,
pero que al final al deshebrarlo,
cada uno, cada quien,
debe seguir con su brillo.
Tanto tiempo desandado,
hoy confluye en un solo sentimiento
de amistad y lealtad.
Duele algo la despedida,
duele mucho saberlos lejos,
De ahora en adelante haré sola el camino,
pues abandonar el barco
hoy debo y quiero hacerlo.
Un futuro allí me espera,
lleno de algunos inciertos,
quizás rosas, quizá espinas,
quizás momentos que no serán tan buenos.
Pero con la vista siempre al frente,
divisando un futuro bello
ese que me guiñe un ojo y me dice
Ven, aquí te espero y te quiero.
Te quiero para darte todo
y que todo me des con esmero.
Hay puertas que hoy se cierran,
otras se abren mostrando el camino,
ese que tan solo dan los sueños.
Hoy culminé treinta años de labor, con nostalgia, con tristeza pero con expectativas por dentro. Esas que se dan cuando sientes que cumpliste y que diste todo para que tu entorno fuera bello. Bello, dulce y generoso, allá me espera lo nuevo, lo de un futuro que me abraza y me dice, aquí estoy, ven conmigo, no dejes de cumplir tus sueños.
Seamos felices y soltemos. Sepamos decir adiós a tiempo, no aferrarse a lo que un día culminó, es parte de la madurez, del mañana, del camino, del futuro, de abrir los brazos al cielo.
Nunca dejemos de avanzar. De eso se trata la vida. De desprenderse y dejar atrás, lo que un día fue, recordando y sonriendo, avanzando, siendo firme y luchando por tus anhelos.