En el vasto rincón virtual, un chico soñador,
navegando entre cables, descubre un fulgor.
En la pantalla danzan letras, destellos de emoción,
un encuentro en la red, un mágico rincón.
Una chica, un suspiro en bits y bytes,
sus palabras como notas, melodías infinitas.
A través de cables invisibles, se cruzan destinos,
un encuentro en la red, entre susurros divinos.
En el ciberespacio, un romance florece,
entre chats y risas, el amor crece.
Ella, un eco de ternura en cada mensaje,
él, cautivo por su luz, un dulce lenguaje.
Palabras se entrelazan, como hilos invisibles,
tejiendo un lazo fuerte, palpable en sus quimbombós.
Emociones crecen, como ondas en el mar,
en este ciberespacio, el amor va a brillar.
En el silencio de la noche, teclado y corazón,
se confiesan secretos, sin temor a la razón.
Se enamoran entre líneas de código y deseo,
un amor que crece, como un sueño etéreo.
El día que deciden encontrarse, en el mundo real,
la pantalla se desvanece, revelando el umbral.
Se miran a los ojos, dos almas conectadas,
un amor nacido en la red, ahora eternizado.
Así floreció un romance, en la red de datos,
dos corazones que latían en sincronía, retrato.
De un chico y una chica, unidos por la red,
un amor que trasciende, donde sea que vayan a parar.
Este poema es original de mi propia autoría y la imagen fue creada en canva usando de fondo una imagen tomada del siguiente sitio web https://citynomads.com/quarantine-cupid-virtual-date-ideas-for-lockdown-romance/
Dedicado de manera especial a mi amiga para que realmente encuentre un bellísimo amor ❤️