sourceA pass that generated madness
In the grip of madness
The popular Spanish saying goes that we all have a little bit of poet and madman in us. The human being during his life has several episodes in which he is in the clutches of madness, he is on the borderline between continuing to act rationally or having his corks blown off. I think it is even necessary that we have several episodes in our lives to serve as an escape valve against the pressure and events of daily life.
Now that I am adapting to a new culture and new social patterns I have been able to experience firsthand how a person or group of people can be calmly watching a game on television and in a few minutes be with a nervous breakdown that lead us to be on the verge of madness. Exactly a few days ago, on October 27th, a group of friends got together to watch an NFL soccer game. A game that by all accounts was something normal, common and ordinary where there is joy and sadness. Some people go to each team and it goes smoothly, however that game put us all in the grip of madness.
The score was very close, two very similar teams, the Washington Commanders and the Chicago Bear, who in a permanent exchange of ball and positions on the gridiron, evened the score. The group of friends with whom we met were mostly in favor of this year's sensation team: the Washington Commanders.
The game went on and at the last minute the Commanders were down by three points, this had unleashed a state of sadness and frustration in most of them, they were almost pulling their hair out, they could not believe that defeat was imminent. The only two gringos present were on the other team and were intensely celebrating their triumph. But then, seconds before the end of the game, a young rookie, the quarterback threw a pass that the press described as “bird Mary” or “crazy”, Mr. Jayden Daniels threw an extraordinary pass that pulled the game out of the clutches of defeat. The ovoid flew through the sky for more than 70 yards, crossed the entire field, and snatched his team from the clutches of defeat, converting the winning touchdown. The pass was labeled as a bird Mary by the press.
In a matter of seconds, my friends went from sadness to mad joy. Beer glasses on the floor, fallen furniture, screams and cheers described an instant in which it seemed to me that everyone was in the grip of madness. I had never seen a group of people celebrating their team's victory in a soccer game.
Now after several days I have understood how the passion that these games generate is something incredible, during the whole game we were in suspense, the result was really the result and the celebration was a collective madness.
Translated with DeepL.com (free version)
En las garras de la locura
El refrán popular español dice que de poeta y loco todos tenemos un poco. El ser humano durante su vida tiene varios episodios en los cuales está en las garras de La locura, está en el límite entre seguir actuando racionalmente o que se le vuelen los tapones. Creo que es hasta necesario que tengamos varios episodios en nuestra vida para que nos sirva de válvula de escape ante la presión y los acontecimientos de la vida diaria.
Ahora que estoy adaptándome a una nueva cultura y nuevos patrones sociales que he podido vivir de primera mano cómo una persona o grupo de personas podemos estar tranquilamente viendo un juego por televisión y en pocos minutos estar con un ataque de nervios que nos lleven a estar al borde de la locura. En días pasados exactamente, el 27 de octubre nos reunimos un grupo de amigos para ver un partido de fútbol de la NFL. Un juego que a todas luces era algo normal, común y corriente donde hay alegrías y tristezas. Unas personas van a cada equipo y se desenvuelve con tranquilidad, sin embargo ese juego nos puso a todos en garras de la locura.
El marcador estuvo muy ajustado, dos equipos muy parecidos los Commanders Washington y los Chicago Bear quienes en intercambio permanente de balón y de posiciones en el emparrillado van emparejando el marcador. El grupo de amigos con quien nos reunimos estaban mayoritariamente a favor del equipo sensación de este año: Los Commanders Washington.
El juego transcurrió y al llegar el último minuto los comamnders iba perdiendo tres puntos, esto había desatado un estado de tristeza y de frustración en la mayoría, casi se jalaban los cabellos no podían creer que la derrota fuese inminente. Los dos únicos gringos presentes iban al otro equipo celebraban intensamente su triunfo. Pero luego faltando segundos para la culminación del partido, un joven novato, El mariscal de campo lanzó un pase catalogado por la prensa como de ave María o de locura, el señor Jayden Daniels lanzó un extraordinario pase arrancando ese juego de las garras de la derrota. EL ovoide voló por el cielo más de 70 yardas, atravesó el campo completo, que arranca de las garras las derrotas a su equipo convirtiendo el touchdown del triunfo. El pase fue catalogado como de ave María por la prensa.
En cuestión de segundos, mis amigos pasaron de la tristeza a una alegría de locura. Vasos de cerveza en el piso, muebles caídos, gritos y algarabías describía un instante en la cual me parecía que todos estaban en las garras de la locura. No había visto celebrar a un grupo de personas el triunfo de su equipo en un juego de fútbol Americano.
Ahora después de varios días he comprendido como la pasión que generan estos juegos es algo increíble, durante todo el juego nos mantuvimos en vilo, el resultado fue realmente y la celebración fue una locura colectiva.