El Pájaro Carpintero Ruso
Imagen creada usando Gemini
La naturaleza es rica en variadas formas de vida, y a veces nos asombra por su gran ingenio; así tenemos las pícidas, una familia de aves entre las que se encuentran las que se conocen comúnmente con el nombre de pájaros carpinteros debido al sonido de golpeteo que suelen hacer con sus picos al perforar los troncos de los árboles.
Es increíble como estas aves logran entrarle, dando de cabezazos, a maderas tan duras como para mellar un hacha, y todo eso con el fin de conseguir comida.
El Pito negro (Dryocopus martius), en particular, es un obrero realmente esforzado, y uno de los más grandes de entre los pájaros carpinteros; se dice que es capaz de penetrar hasta 15 cm en la madera en busca de su alimento, con lo que igual podríamos llamarlo pájaro constructor, porque es fácil suponer que esos agujeros les sirven de guarida a otras aves.
Por desgracia, otro espécimen más grande de la misma familia, que por su tamaño de unos sesenta centímetros fue bautizado como Carpintero imperial (Campephilus imperialis), ahora se considera extinto para siempre debido en lo fundamental a la destrucción de su hábitat a manos de nosotros, los insaciables humanos, siempre prestos a apoderarnos de todo lo que vemos a nuestro alcance si pensamos que podremos sacarle "ganancias".
Pero el hecho más extraño relacionado con los pájaros carpinteros, o por lo menos con su peculiar sonido, se considera se registró a partir del año 1976, cuando de improviso se pudo escuchar ese penetrante picoteo por todo el planeta, o por lo menos un sonido bastante parecido, nada más y nada menos que a través de la onda corta de la radio.
La señal del pájaro carpintero, como no tardaron en bautizarla los afectados radio aficionados, fue la causa de muchas molestias, pues la frecuencia empleada, y sus saltos, producían interferencias en las emisoras legales y en las transmisiones de estos alrededor de todo el mundo; resultó ser tan poderosa (se estimó en unos 10 MW de potencia) que en ocasiones hasta se la podía oír interfiriendo en los circuitos telefónicos, causando molestias también a los usuarios de ese medio de comunicación como sucedía con la radio.
Pero tampoco todo eso fue tan malo para todos, como es natural, y pronto creció una gran industria que se encargó de ofrecer filtros y sistemas atenuadores de ruido para combatirla.
¿Qué provocaba ese molesto efecto?
El misterio de las interferencias ocasionadas por el pájaro carpintero, provocaron que se intentara dilucidar la causa de semejante fenómeno imprevisto, y no se tardó mucho en localizar su origen.
Por lo visto, la potente señal provenía de la por entonces República Socialista Soviética de Ucrania, ahora desde hace cuatro años envuelta en una guerra después de ser invadida por su antigua república soviética hermana Rusia. Por eso, en un primer momento se pensó que se trataba de un intento del mundo socialista de impedir las maniobras de los submarinos del enemigo, puesto que la presencia de los pulsos afectaba mucho sus comunicaciones; y hasta hubo algunos que propusieron que era un nuevo invento de un científico soviético para controlar la mente de los habitantes del planeta, y así derrocar el odiado capitalismo sin disparar un solo tiro. Pero la primera teoría no pudo sostenerse cuando se descubrió que el Pájaro Carpintero Ruso, como se dio en llamarlo después de conocer su procedencia, también afectaba mucho las transmisiones de Radio Moscú y de otras emisoras de la Europa del Este dedicadas a dar propaganda socialista en los países enemigos.
En cuanto a la segunda teoría... nunca han faltado creyentes de todos los rumores... pero como lo que finalmente se derrumbó fue el socialismo soviético es evidente no puede ser sostenida.
En todo caso, en la OTAN sabían bien lo que sucedía, a pesar de que no se decía nada sobre el asunto (tenía la instalación soviética responsable de la señal interferente en fotos guardadas en sus archivos, y la llamaba Steel Yard, o sea, algo así como Corral de Acero).
Por último se supo todo entre el público, y resultó que no se trataba de manipular la mente de nadie, ni de los efectos secundarios de un dispositivo para controlar el tiempo, como otros no dudaron en proponer en su momento.
En realidad la señal del Pájaro Carpintero Ruso no era más que un sistema de escudo antimisil basado en un radar sobre el horizonte conocido en la URSS como Duga-3, y por lo tanto un sistema totalmente defensivo.
El problema estaba en que los soviéticos temían un bombardeo masivo a su país por parte de EE.UU., y no disponían de un sistema de detección temprana efectivo con vista a que sus sistemas de escudo antimisiles estuvieran operativos. En ese tiempo los sistemas satelitales de la Unión Soviética para la detección temprana de lanzamiento de misiles no habían sido desarrollados del todo, y por eso se vieron obligados a sacrificar tanto las comunicaciones por radio en la onda corta, y una gran cantidad de energía, para poder proteger a su pueblo. Pero una vez desarrollado esos sistemas satelitales el radar no fue más necesario, si bien a cambio por poco se consigue la destrucción de la civilización humana, de lo cual no hablaré ahora puesto esa es otra historia y es mejor dejarla para otro momento.
La señal del Pájaro Carpintero Ruso persistió por lo menos hasta diciembre de 1989, cuando debido a la efectividad alcanzada por el sistema satelital antimisiles soviético, y por los problemas económicos y políticos cada vez más graves por los que estaba pasando el país soviético, se desvaneció por completo.
Pero todo esto podría haber sido mucho peor para los verdaderos pájaros carpinteros, involucrados así en la historia de la Guerra Fría (Guerra Fría I puesto ahora se dice estamos en la Guerra Fría II si se puede llamar fría); por suerte a nadie le dio por exterminarlos como lo hizo Mao Zedong en China con los gorriones acusados de mermar la producción de arroz, con lo cual se provocó una hambruna masiva.
¿Qué les ha parecido esta curiosa historia?
En caso de que les haya resultado entretenido conocer sobre este suceso, uno de los muchos acontecidos por esa época, recuerden comentar sus impresiones de modo que otros posibles lectores puedan conocer lo que piensan; o si lo desean y conocen más sobre todo esto, coméntenlo también con vistas a dar más detalles sobre la curiosa anomalía abordada en este texto.