He llegado al punto en el que me preocupo más por ti que por mí, en el que el tenerte lejos se siente peor que mis chicharritas con exceso de sal, con ganas de llamarte a todas horas y no sé si sabes que no lo hago para no molestar. Y a lo mejor no es el punto de encuentro en el que estemos los dos pero me vale madres si me sigues para donde voy, me vale madres por que sé que si nos mantenemos en el camino por donde vamos quizás no regresemos del planeta de los amores que se encontraron por error y que nunca tuvieron un final.