Solo quiero acostarme a descansar,
aunque se que mañana debo regresar,
mi cuerpo ya tiembla por el trabajo,
pero mi mente no permite ningún relajo.
Más de 16 horas estoy fuera de casa,
sumando menos de 8 en mi cama,
no hay tiempo para estarse quejando
si en mis seres queridos estoy pensando.
Muchos sacrificios he tenido que hacer,
la soledad ha sepultado a todo el placer,
extraño aquellos tiempos más sencillos
donde siempre tenía algo en los bolsillos.
Cuando la adversidad nos está azotando
de inmediato tenemos que levantarnos,
las pocas oportunidades en mi país
no son excusas para quedarme bebiendo anís.
Hace dos meses abandoné mi hogar,
es un peso muy difícil de poder cargar,
otros que están en mi misma situación
me dan fuerza para cambiar mi posición.
Mis sueños los pintaré con el tiempo,
con el sudor de mi frente y mi aliento,
soy la esperanza de mis queridos viejitos,
que me ayudaron a cambiar mi destino.
Muchas gracias a todos por su apoyo, espero que mi trabajo les guste tanto a ustedes como a mi. Si desean ver un poco más de mi contenido, abajo les dejó algunos poemas para su deleite: