Deambulando por las calles solitarias
me doy cuenta de las promesas vacías,
hace poco comían en la mesa conmigo,
hoy ya no me queda ni un solo amigo.
En la cima todos quieren acompañarte
y de todos tus triunfos formar parte,
pero casi nadie cuando estás en el suelo
te lanzan una mano amiga y un consuelo.
La vida ha sido mi más grande maestra,
te enseña de todo de forma muy siniestra,
cuando ve que te relames tus heridas
te lanza más lecciones o despedidas.
Hoy cuento con muy pocos a mi lado,
pero se que defenderían mis costados,
a veces los números pierden importancia
cuando hay poca calidad o sustancia.
Muchas gracias a todos por su apoyo, espero que este nuevo proyecto les guste tanto a ustedes como a mi. Saludos!