-No hay café como el que se toma en casa- Decía don Francisco mientras se secaba las manos en la cortina que daba al patio.
-No, lo que pasa es que no te gusta pagarlo-
Le dijo en broma su amigo Felipe que había venido a visitarlo.
-Mira, ya se empiezan a juntar los chiquillos para subirse al trampolín-
-Si, y se la van a pasar toda la tarde haciendo ruido-
-Yo apenas si pude dormir un poco, ya se me hacía que me iba junto con el año-
-Hay Felipe, vienes diciendo eso cada primero de enero desde que me acuerdo-
-Y no me he ido-
Los dos ancianos se agachan un poco sobre si mismos mientras se soban las manos, como tratando de recordar que es lo que iban a decir, pero ninguno de los dos parece acordarse.
-Oye Paco, que contraste de temperatura tenemos en Monterrey, verdad-
-Si amigo, ayer estábamos casi a cuarenta grados y hoy no ha llegado a los diez-
-No, si en la mañana estuvimos a tres grados-
-Y aún así la calle está llena de niños haciendo ruido-
-Vamos amigo no seas tan gruñón. No te hacen nada-
-Como no, si se la pasan haciendo ruido toda la tarde-
-Ni creas, están ahora afuera porque parece que quiere salir el sol, pero en la tarde va a bajar de nuevo la temperatura, ya lo verás-
-Pues si, pero entonces también nos tendremos que encerrar nosotros-
-Oye amigo, ¿Qué es eso que está cayendo?-
-No se, déjame ver. Oye parecer cenizas-
-Le han de haber prendido fuego de nuevo al monte-
-Eso parece. Lo bueno es que estamos lejos-
-Si, si no ya me imagino a los dos huyendo del fuego-
-Si, muy despacio-
En eso doña Josefina les habla para servirles un café con una pieza de pan
-Pase a tomar café par de viejos-
Un rato mas tarde.
-En que estábamos José-
-No soy José, Soy Felipe, mi hermano ya murió el año pasado, ¿Que no lo recuerdas?-
-Huy! Felipe si apenas me acuerdo como me llamo yo-
-Ya viejo, mejor sácate el tablero de ajedrez para jugar un rato-
En es Don Francisco saca el tablero y ambos colocan las piezas. y empiezan a observar el tablero detenidamente. Dos horas mas tardes sale Doña Josefina a ver como están los ancianos y se encuentra con que no han hecho aún ningún movimiento.
-Ya se quedaron dormidos par de ancianos, mejor les traigo una manta-
Esta historia es real, los nombres de las personas son reales también, pero no corresponden a los involucrados.