Definitivamente si algo es muy molesto es encontrarse, visitar o intentar soportar a una persona que habla sin parar, de esas que te quieren contar cada detalle de lo que hacen, un paso a paso.
Para completar el dilema, este tipo de persona que habla sin cesar, además, tiene la pretensión constante de intentar que las otras personas hagan lo que cree correcto, o sea lo que ellos hacen. Cuando estamos frente a este tipo de personas inmediatamente nos volvemos víctimas porque nos sentimos limitados al conversar o saturados de tanto.
Pero lo peor de este tipo de persona es que se atreven a dar consejos no solicitados la mayoría de las veces, incluso casi atacándote con la excusa de estar preocupados por ti, o quizá el verdadero motivo lo es.
He pensado que en ocasiones este comportamiento de dar consejos no solicitados es como por querer ayudar realmente, pero causa tanta pesadez y cae tan mal a veces porque no todo el tiempo estamos dispuestos a ese tipo de agresiones.
Recuerdo siempre a la amiga Juliana ella es una de esas personas que habla sin detenerse, incluso creo que siempre hay que tenerle un poco de paciencia, o quizá una medida más grande.
~~ ¡Debes hacer esto o aquello para mejorar tu salud!... por ejemplo.
~~ ¡Puedo aconsejarte que comas esto o lo otro!
Juliana tiene todas las características de una persona de esas acostumbradas a dar consejos no solicitados, y con el tiempo se quedó solita, así que se justifica un poco el hecho de que hable demasiado, ahora da como hasta sentimientos y a veces escuchamos esos consejos por decencia.
No creo que sea una persona con maldad, simplemente no aprendió a tener límites y respeto por los demás porque todo el tiempo pensaba que estaba haciendo bien con consejos, aunque más de una vez no tuviera de respuesta una sonrisa.
Ya Juliana es una persona mayor, así que toca armarse un poco de tolerancia, quizá podamos hasta encontrar entre todos sus consejos alguno que nos haga realmente falta, como por ejemplo ese rico café expreso que me recomendó comprar el otro día al verla.
❤
“Es necesario tener tanta discreción para dar consejos como docilidad para recibirlos.”
François de La Rochefoucauld