Bajo el negro manto de tus faldas
surge el claro rastro de la Dama
recordándonos que aun en la penumbra
hay una tenue luz
que al sol nos recuerda.
Corren las sombras,
misterios que dejan morir los sueños;
Hadas dormidas
recorren las heladas
coronas de las montañas.
Dulcemente canta
la lechuza su tristeza
su añoranza.
Ella va besando
todo lo que a su paso encuentra
Vivos, muertos.
Inanimados, vivarachos.
Borrachos de callejón
Poetas que tiemblan
bajo el frío con tan solo una vela
Al que ríe, al que llora
al que canta endechas
bajo una solitaria ventana…
Ella pasa sin dejar mas huelas
que su larga estela plateada.
23/07/2008 Tyar