Les comparto la dinámica de hoy que nos traen nuestros amigos de Spanish Freewrite. Te invito a participar en ellas, todos los días nos traen un tema nuevo.
El tema de hoy: Animal espiritual
Zeus era un Pinscher miniatura que siempre tenía mal genio. No se la llevaba bien con nadie ni le agradaba a nadie. Podría decirse que era un perro odiado por muchos, menos por su dueña, la señora Lisbeth. Ella lo atendía en casa y a pesar de las muchas veces que la mordió, ella nunca dejó de quererlo.
Zeus tuvo una "infancia" difícil, sufrió de maltratos de sus dueños originales que cayeron en el error de muchas personas: comprar perritos por moda o porque son lindos, sin saber las características y requerimientos de la raza, y esto fue lo que condenó a Zeus, sus dueños no entendían su carácter nato y aún menos su necesidad de hacer ejercicios a diario para drenar su siempre desbordante energía. Por el contrario, lo mantenían encerrado y esto lo volvía loco al punto de ponerse agresivo.
Un día, la señora Lisbeth oyó de su historia de la boca de sus dueños y les pidió que se lo dejaran a ella para cuidarlo los días que se irían de viaje... Y esos días se hicieron meses y esos meses, años y, por suerte de Zeus, más nunca volvió a aquella casa donde no lo comprendían.
El día que Zeus murió de viejo (a los 16 años) fue un día gris para toda la familia, porque a pesar de que era un perro odioso y malhumorado, siempre estaba presto a cuidarlos a todos e incluso en un par de veces espantó a unos delincuentes que pretendían robar en la casa. Era un amigo fiel pero odioso, muy valiente y excelente cuidador del hogar y de sus integrantes. Tenía complejo de perro grande y no se amilanaba ante nada ni nadie.
El espíritu de Zeus vivirá por siempre en el corazón y en el recuerdo de la señora Lisbeth (mi mamá). Todavía lo recuerdo con cariño a pesar de los mordiscos y dolores de cabeza que muchas veces me dio; prefiero quedarme con los recuerdos de nuestros paseos vespertinos por las calles de mi natal Maracaibo.
Foto propia.